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Josu Jon Imaz, Jon Azua, Juan C. Isasti, José I. Arrieta, José A. Ardanza, María J. Bergara, Juan José Ibarretxe y Ana Aguirre . Foto: Z. A. |
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Un baño de luz reparadora
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El Palacio Euskalduna acogió el acto central de los actos conmemorativos del 25º aniversario del Ente Vasco de la Energía (EVE), una institución que nació tras los duros años setenta, cuando una terrible crisis energética puso al mundo entero en ascuas
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Jon Mujika
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ACABADA la hora de los homenajes y los discursos, con el escenario en penumbra, un hombre se da un baño de luz. Los rayos láser brotan de sus manos y dibujan figuras extraordinarias: lo mismo lo encarcelan que se tornan en lanzas o proyectan sobre el fondo de negro las tres letras mágicas que dieron sentido a la noche: EVE. El patio de butacas asiste, atónito, al primer espectáculo de estas características que se representa en el Estado: el hombre dominando a la energía. Pronto irrumpe en aplausos cuando el artista, exhausto por su batalla con la luz, dobla la cerviz y saluda a la vieja manera de los artistas renacentistas del siglo XVII.
Ese fue el telón del fondo -descontando, claro está, la fotografía de familia y el sabroso ágape posterior...- del acto central de los actos conmemorativos del 25º aniversario del Ente Vasco de la Energía, que vio la luz por vez primera en el ya lejano 1982, cuando la crisis energética mundial dejaba un reguero de cadáveres en el camino y la economía vasca, arraigada a la industria, se tambaleaba como un gigante con pies de barro. Eran los tiempos, ¿se acuerdan?, de la controvertida central de Lemoniz, días en los que se hizo necesario buscar soluciones a la luz de los candiles...
El Ente Vasco de la Energía propuso buena parte de las que hoy persisten. Ése fue el mensaje lanzado ayer por su consejero director general, José Ignacio Hormaeche, la idea de que un mundo nuevo es posible, un mundo marcado por el cuidado al medio ambiente y el crecimiento sostenible. Por los mismos senderos se movió el discurso del lehendakari, Juan José Ibarretxe, mientras la presidenta del EVE y consejera de Industria, Comercio y Turismo, Ana Aguirre, asentía en primera línea del patio de butacas, flanqueada por quienes han llevado las riendas de este proyecto desde su nacimiento. María Jesús Bergara, viuda de Javier García Egotxeaga, recogió el cariño a quintales que le dispensaron los sucesores de su marido, desde José Ignacio Arrieta a Jesús María Goiri, pasando por Juan Carlos Isasti, José Miguel Martínez Urquijo, Ricardo González Orús, Ignacio Marco Gardoqui, Jon Imanol Azua, Iñaki de la Sota, Javier Retegui, Jacinto Lobo o Josu Jon Imaz todos ellos directores generales o presidentes de esta aventura. Cuando subieron al estrado una voz anónima preguntó, en tono jocoso, algo así como ¿cuántos de ellos han llegado por enchufe...? La respuesta es clara: ninguno.
Para todos ellos hubo cálidos aplausos nacidos del corazón, una de las mayores fuentes energéticas del planeta. Atraídos por una corriente de simpatía acudieron a la cita José Guillermo Zubia, Juan Garaiyurrebaso, la consejera de Medio Ambiente, Esther Larrañaga, el viceconsejero, Rodrigo García Azumendi, Josu Bergara, el lehendakari, José Antonio Ardanza, Alberto García Erauzkin, Aitor Kobanera, Ángel Alayo, Nicolás Gaminde, Francisco Llarena y Javier Zalbidea en nombre de Iberdrola, Juan Antonio Isasi, Juan Carlos Urrutxurtu, el director de DEIA, Enrique Santarén, Josu Molinos, Carmen Cirión, Idoia Gutiérrez, Jon Ortuzar, quien ejerció con eficacia de príncipe de Palacio, Matilde Elexpuru, Iñaki González, José María Losa, Txuskan Coterón, José Ángel Corres, el consejero delegado de Petronor, José Manuel de la Sen, Javier Aberasturi, Alfonso Gil, José Miguel Corres, Agustín Garmendia y un largo etcétera de invitados que tomaron parte activa del espectáculo final al activar el pin regalado y emitir luz de láser desde el propio patio de butacas. Luz ecológica, claro está...
El acto estuvo dirigido por Ana Lekue, recepcionista de las oficinas centrales de EVE, quien cumplía así un sueño mientras las ilustraciones musicales corrían a cargo del coro Soinu Bideande Basauri, junto a la orquesta sinfónica Tirritarrak y la orquesta de cuerda Sotto Voce, formaciones que interpretaron obras de Zurutuza, Mikel Laboa, Itoiz y Oskorri. Entre los invitados hubo un vivo resplandor -fueron inmortalizados en polaroids que pudieron contemplarse después sobre paneles...- y una esperanza certera: El Gobierno vasco prevé que las energías renovables cubran un doce por ciento del consumo energético total de Euskadi para 2010. Todo ello lo aplaudieron José María Bronte en nombre de BBE, Javier Chalbaud, Adolfo Lasarte, Luis Collel, Alfredo López Santamaría, Pedro Zulueta, Enrique Amezua, el cónsul inglés, Dereck Doyle, Roberto Urkiza, Luis Uriona, Ignacio Delgado, Miguel Ángel Muñoz, Guillermo González, Lander Mendieta y un buen número de asistentes. Dicen los números, que tienen ganado el cielo porque nunca mienten por mucho que los maldigan los niños cuando las matemáticas comienzan a torcerse, que Euskadi generó en el año 2006 un 69 por ciento de su demanda energética cuando apenas dos años antes este porcentaje fue del 35 por ciento. ¡Será por brío y fuerzas!, exclaman los más lanzados. ¡A por el cien por cien!
El Gobierno vasco prevé que las energías renovables cubran un 12% del consumo energético total para 2010
Cerca de dos mil invitados celebraron los 25 años de vida del EVE en una fiesta sonora y sentimental |
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