Nueva Delhi. La pequeña tenía hasta el día de ayer dos cuerpos fusionados por la espina dorsal. Su madre aseguraba hace menos de una semana que "es como un regalo del cielo". Se llama Lakshmi, es hindú y su pequeño cuerpo guarda un curioso parecido con el de la divinidad india Vishnu, una diosa de 4 brazos. Eso sí, en su pueblo, los vecinos la adoran y su madre asegura que "es una reencarnación de la misma diosa".
"Es mi hija y no puede continuar viviendo así", destacó Poonam, quien reconoce que la calidad de vida de la pequeña será pobre, sin poder gatear ni andar y que no sobrevivirá a la adolescencia.
Ortopedistas, pediatras, neurólogos, cirujanos plásticos, cardiólogos y personal de cuidados intensivos se turnaban para poder llevar a cabo la operación. Uno de los mayores riesgos que conlleva la intervención es que se colapse el sistema nervioso. Un mínimo error podría paralizar para siempre a la niña.
"Jamás vi o escuché sobre un caso así", destacó Sharan Patil, el cirujano encargado de realizar la intervención. "Es tan extraño que como médico no podía dejar de ayudar".
Cabe significar que la delicada operación costará más de 200.000 dólares según una información que publicó Daily Mirror. >Agencias |