Córdoba. El estado de salud de Noara, la niña de seis meses que fue sometida en la madrugada de ayer a un trasplante hepático para seguir viviendo, es favorable y se recupera actualmente en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba tras una intervención de ocho horas. La bebé recibió el hígado de un niño fallecido de 12 años.
El director médico del centro sanitario, Manuel García, explicó que la intervención se desarrolló "sin incidencias" aunque la evolución en las próximas 24 horas "será clave" para conocer la situación del bebé "tras someterse a esta intervención compleja".
Asimismo, recordó que la enfermedad que presentaba la niña es conocida como atresia de vías biliares, una dolencia que "resulta incompatible con la vida, por lo que se le incluyó en lista de espera para recibir un órgano".
El bebé recibió el hígado de un donante cadáver "al no haber ningún paciente infantil en situación urgente y compatible en nuestro país", especificó García, por lo que no hizo falta acceder a la pretensión de su madre que quería donar parte su hígado.
Además, mostró el agradecimiento del centro sanitario a la familia del donante anónimo "que ha permitido llevar a cabo" dicha operación.
Por su parte, el coordinador de trasplantes, Juan Carlos Robles, indicó que en la intervención habían trabajado dos cirujanos extractores y tres médicos en la parte de implantación, junto al equipo de anestesistas, hematólogos y personal de enfermería y celadores "habituales en cualquier operación". El trasplante en personas infantiles "es técnicamente más complicado", aseguró, porque "las suturas son más pequeñas o hay que seccionar parte de los órganos sin trasplantarlo todo para que se acople en la cavidad abdominal".
Noara permanecerá alrededor de una semana en la UCI y "si todo transcurre con normalidad, estará ingresada sobre tres semanas" en planta, señaló Juan Carlos Robles, quien apuntó además que la probabilidad de supervivencia tras estas intervenciones "es muy alta".
Cabe recordar que el caso de Noara se hizo público cuando su madre, de 17 años, mostró su deseo expreso de donar parte de su propio hígado para lo que necesitó una autorización judicial al ser menor de edad. >Efe |