bilbao. Taxistas vascos mantuvieron ayer parados sus vehículos durante una hora, desde las once hasta las doce de la mañana, en rechazo a la brutal agresión de la que fue objeto un compañero suyo de Gasteiz durante la madrugada del lunes en las inmediaciones de Eskoriatza. En concreto, en Bilbao, los cerca de ochocientos taxis que operan en el territorio vizcaino estaban llamados a dejar sus vehículos estacionados en señal de protesta por la paliza sufrida por un taxista de la capital alavesa, que tuvo que ser intervenido quirúrgicamente en el hospital de Cruces de graves lesiones en la cara.
La Ertzaintza detuvo en la tarde del lunes a los presuntos autores de la paliza, dos personas de 50 y 21 años, para los que compañeros de la víctima piden que se aplique la ley "con toda su dureza".
El responsable de Radiotaxi, Juan Ramón Puerta, lamentó que agresiones de este tipo "parece que resulta bastante barato" llevarlas a cabo, por lo que demandó dureza en la aplicación de la ley. También instó a tener "al día" las medidas de seguridad en los taxis mediante la implantación de sistemas de localización GPS y la instalación de mamparas en los vehículos.
El taxista de Gasteiz fue agredido en un camino rural cercano a una carretera comarcal en Eskoriatza por dos individuos que le habían solicitado un servicio de taxi desde Gasteiz a Oñati. Los individuos le exigieron que parara el vehículo al llegar a dicho camino rural y, tras propinarle una "brutal paliza", abandonaron al taxista junto a la carretera. Hay que recordar que los taxistas de Gasteiz ya pararon en protesta por el suceso el propio lunes.
Asimismo la totalidad de los taxistas de Teletaxi San Fermín, que suma 309 de las 313 licencias con que cuenta Iruñea y su Comarca, se sumó ayer al paro de media hora con el que han protestado por la agresión. Según el gerente de la empresa, Francisco Gazólaz, pese a que en Nafarroa "no hemos llegado a esos extremos" los trabajadores del sector sienten una creciente inseguridad, ya que "sobre todo en los últimos dos años, ha habido un incremento de actos violentos sobre los taxistas bastante importante, sobre todo por las noches".
Como ejemplo recordó que en Iruñea "en los últimos meses a un compañero ya le han puesto tres veces un cuchillo en la garganta, y se hacen esas cosas por robos insignificantes, porque al final un taxista cada vez lleva menos efectivo en el coche porque tiene miedo". Para protestar por esto, los taxistas que se encontraban trabajando a mediodía de ayer secundaron el paro, una respuesta "muy positiva" que se acompañó de la presencia física de 90 de ellos ante la sede de la Asociación, hasta donde se desplazó para mostrar su apoyo la consejera de Obras Públicas y Transportes, Laura Alba. |