bilbao. Los conductores usuarios de la OTA en Bilbao podrán conocer al momento vía internet o a través de mensajes SMS en el móvil si disponen de plazas de aparcamiento libres en una zona determinada antes de llegar al lugar en el que desean dejar su vehículo. Esta opción también será posible en los estacionamientos de rotación.
Las preciadas plazas libres de OTA en las calles bilbainas podrán ser cazadas gracias a las propias terminales donde se abonan el aparcamiento.
Según explicó ayer el concejal de Circulación y Transporte, Ibon Areso, en la presentación de la nueva sala de control de tráfico, estos parquímetros están conectados a los ordenadores del centro de control e informan sobre la situación del estacionamiento en cada zona. La cantidad de operaciones que los usuarios realizan y el tiempo que aparcarán en un lugar concreto permite avanzar, unido a las tarjetas de residente asignadas, una estimación sobre el tipo de ocupación, alta, media o baja existente, en un momento determinado.
Esta operación será posible dentro de un año aproximadamente y los conductores podrán conocer, además, la situación del tráfico y los puntos que se encuentran congestionados obteniendo esta información bien a través de la página web del Consistorio bilbaino, o bien por medio de su teléfono móvil.
Esta posibilidad será factible gracia a la modernización de estas instalaciones municipales que han costado 609.000 euros. En ellas se ha instalado un sistema de última generación que permite centralizar toda la información a través de un vídeo wall o panel de 16 monitores, de 12 metros cuadrados de superficie, y que recibe imágenes de 41 cámaras instaladas por toda la Villa.
Dos personas trabajan en cada uno de los dos turnos que cubren el horario entre las siete de la mañana y las ocho y media de la tarde. Las cámaras aportan información a tiempo real de la situación del tráfico en las principales vías, a lo que hay que sumar los datos que ofrecen las espiras que miden la densidad de la circulación.
Con todas las referencias recibidas, desde esta sala ubicada junto a la Casa Consistorial, los operarios pueden regular los semáforos y modificarlos en situaciones de congestión para aliviar la situación cambiando los tiempos en los distintos cruces. Otra opción es colocar paneles informativos en la vía pública, básicamente fijos, pero se están planteando la posibilidad de utilizar alguno móvil.
De hecho, en el próximo pleno municipal se presentará una partida para la adquisición de dichos paneles. El concejal adjunto del área, Asier Abaunza, explicó que se utilizarán "en el caso de que haya un accidente grave en los accesos a Bilbao antes de los puntos críticos. De esta forma, se podrá desviar parte del tráfico hacia otras zonas".
semáforos en rojo Los responsables de este departamento también se están planteando la posibilidad de adquirir tecnología que controle los vehículos que se saltan los semáforos en rojo. Consiste en una cámara que se activa cuando un conductor comete esta infracción obteniendo una fotografía de la matrícula para gestionar la consiguiente sanción.
El centro también está conectado al SAE que aporta información sobre los autobuses a través del GPS de forma que facilita la comunicación con los conductores. Así, en caso de alguna incidencia, como una avería o una agresión a un chófer, éste se pone en contacto con la sala de control que, a su vez, está conectada con la Policía Municipal.
Areso recordó que cada día entran 150.000 vehículos en Bilbao en los días laborables. Las horas con mayor tráfico son entre las ocho y las nueve y media de la mañana. A mediodía la densidad de tráfico en las calles se debe a "la gente que está realizando gestiones". Y, por la tarde, a las cinco aumenta el tránsito al finalizar el horario escolar, y, más tarde, en las entradas y salidas se repiten las aglomeraciones entre las seis y las nueve, cuando acaba la jornada de trabajo. "También influye si es fin de mes, el bolsillo de la gente y la lluvia", apostilló el responsable municipal. |