BILBAO. El anuncio realizado el martes por la vicelehendakari y consejera de Hacienda del Gobierno vasco, Idoia Zenarrutzabeitia, sobre la intención del Ejecutivo de crear el Instituto Vasco de Finanzas mediante una disposición adicional al proyecto de ley de los Presupuesto Generales de la CAV para 2008 no constituye una novedad puesto que, según recuerdan fuentes cercanas al equipo de gobierno, era un punto que ya estaba incluido en el Programa de Gobierno, y por lo tanto ya conocían el resto de fuerzas políticas que configuran el tripartito, y del que ya se había hecho eco la misma vicelehendakari en la Cámara vasca.
Además, la figura del Instituto Vasco de Finanzas tiene ya antecedentes similares en otras Comunidades Autónomas del Estado, caso de la de Andalucía y la valenciana.
De hecho, en el caso concreto levantino, una comunidad en la que que gobierna el Partido Popular, hace ya años que funciona un Instituto Valenciano de Finanzas de la Generalitat.
En Andalucía, comunidad controlada por el PSOE, también existe la figura aunque todavía no está plenamente operativa. Y en otras comunidades, caso de Cataluña existen, a otro nivel, entidades como el Instituto Catalán de Finanzas, que lleva años funcionando. El Instituto Vasco de Finanzas servirá para "reforzar la política financiera del Ejecutivo autonómico".
Por todo ello, sorprenden las críticas realizadas por el PSE y el PP, en especial las de este último partido que en Valencia utiliza un instrumento similar.
El PSE, en cambio, se mostró más en desacuerdo con las formas, ligar la iniciativa a los Presupuestos, que con el fondo. Los socialistas han pedido su retirada pero para ser presentado como un proyecto de ley en el Parlamento al ser un asunto de "suficiente enjundia".
El representante socialista José Antonio Pastor no entró a valorar la conveniencia o no de esta entidad aunque sí reconoció que hay "precedentes" en otras CC.AA. Sí criticó, en cambio, que, en su opinión, era "una trampa pretender colarlo" en el proyecto de Presupuestos como una disposición adicional.
La reacción de los populares vascos fue en el tono habitual de criticar cualquier medida que entienden en clave nacionalista aunque sea económica. Así, el parlamentario del PP Antón Damborenea quiso relacionar el Instituto Vasco de Finanzas propuesto por el Gobierno de Gasteiz con lo que considera un "asalto a las cajas de ahorros", para "controlar la nueva caja fusionada" o "chantajear a las actuales". El PP, crítico con el proyecto de fusión de las cajas vascas aunque ha aprobado o apoyado la fusión de cajas en otras comunidades del Estado, también incidió en que la creación del IVF se haga mediante una ley propia. |