madrid. La lucha de una chica madrileña y de su madre por ver retiradas de la campaña publicitaria de una conocida clínica de estética las fotos del antes y el después del tratamiento de la joven sin su consentimiento parecía haber terminado con la sentencia del 18 de mayo de 2006, hasta que el pasado agosto, de forma casual, descubrieron que volvían a figurar en la página web del centro médico.
Los cinco años de pleitos, en los que además de mucho dinero, esta familia ha tenido que vivir momentos muy duros y G.G.Y., la protagonista de las imágenes, ha tenido que volver a enfrentarse con sus complejos y frustraciones, no se vieron compensados por la indemnización de 9.000 euros fijada en la sentencia, pero al menos el fallo obligaba a la clínica Barragán de Barcelona y sus sociedades a retirar de su publicidad, en cualquier tipo de soporte, la imagen de la chica.
Por eso, la sorpresa de esta madre y su hija no pudo ser más desagradable al encontrarse que las fotografías habían vuelto a ser colgadas en la web. G.G.Y. explica la insistencia del centro en colocar esas imágenes en el éxito que obtuvieron en la intervención, superior incluso al que esperaban los propios médicos. Pero para ella esto no puede suponer una justificación.
"Mis piernas son algo muy mío y yo decido a quién se las enseño. De hecho, pocas personas de mis allegadas me las han visto. Es curioso que yo no quisiese ponerme en biquini y que ahora mis fotos estén a la vista de todo el mundo", se lamentó.
La joven se sometió a una operación para tratar su lipodistrofia, una acumulación de grasa en las piernas que le provocaba, aparte de un enorme complejo físico, problemas en las rodillas. Le extrajeron 25 litros de grasa de sus extremidades inferiores. >e.p. |