Nueva delhi. Un equipo de treinta médicos consiguió culminar con éxito en un centro médico de Bangalore (India) la compleja intervención quirúrgica a Lakshmi Tatma, la niña de dos años que nació con 4 brazos y 4 piernas. Aunque estaba previsto que se tardara unas 40 horas en retirarle las extremidades sobrantes, los órganos repetidos y reconstruirle la zona pélvica, finalmente bastaron 27 horas para que la niña abandonara el quirófano. La operación se desarrolló correctamente y la pequeña podrá llevar una vida normal, aunque deberá permanecer aún en cuidados intensivos del hospital.
"Será increíble ver a nuestra hija con un cuerpo normal". Dejándose llevar por la emoción, los padres de la pequeña Lakshmi contaban tras el éxito de la operación que estaban "preocupados por el futuro" de su hija, que hace dos años nacía con una malformación en su cuerpo. Una gemela que su madre también gestaba no consiguió desarrollarse con normalidad y separarse de Lakshmi, por lo que la niña nació con 4 brazos, 4 piernas y algunos órganos repetidos.
Por ello, la intervención era muy compleja y con posibilidades de perder a la pequeña, pero finalmente nada de esto ocurrió y todo "fue muy bien", tal y cómo declaró Mamta Patil, uno de los médicos del Hospital Sparsh en Bangalore, donde se llevó a cabo la operación. En 27 horas, los 30 médicos que participaron le retiraron las extremidades sobrantes, los órganos repetidos y consiguieron con éxito lo más difícil, reconstruirle la parte inferior del cuerpo.
El doctor Patil narraba cómo "más allá de las expectativas, la reconstrucción fue realmente bien".
Los médicos llevaron a cabo la difícil tarea de intervenirle un riñón y reconstruirle los huesos de la zona pélvica. Aún así, las posibilidades de que todo fuera bien superaban a las más pesimistas ya que, contaban con algo muy importante a su favor, que el lugar por el que Lakshmi y su gemela estaban unidas no afectaba ni al corazón ni al cerebro.
Más intervenciones Cabe significar que a pesar de lo exitoso de la operación quirúrgica, la niña deberá seguir un tratamiento e, incluso, volver al quirófano para corregir sus pies antes de que pueda comenzar a andar. En este sentido, los médicos confesaron que la operación valió la pena porque la niña, que no podía andar, tendría difícil superar la adolescencia. La intervención, que cuesta unos 427.000 euros, correrá a cargo del hospital, que se ha comprometido a costearla al tratarse de una modesta familia trabajadora con dificultades económicas que procede de un pequeño núcleo rural del norte del estado de Bihar. |