bilbao. En apenas 72 horas cuatro vascos han sido detenidos por delitos relacionados con la pornografía infantil, corrupción de menores y distribución de material pedófilo en internet. Los últimos arrestos se desarrollaron en Donostia, Ermua y Basauri. El lunes, otro hombre fue detenido en Bilbao en el marco de la operación Koala acusado de comprar material pedófilo.
En la operación Moskow, agentes de la Policía Nacional detuvieron a S.D.L.C., de 29 años, en su domicilio de Ermua, donde se le intervino "multitud de fotografías y vídeos de pornografía infantil, dos discos duros y 58 DVD con el mismo contenido", indicaron ayer fuentes policiales. En Donostia fue detenido otro hombre de 45 años, cuyas iniciales no han sido facilitadas.
En otra operación, agentes de la comisaría de Bilbao arrestaron a J.M.N., de 33 años, a quien se le intervino 74 CD y un disco duro, "ambos con gran contenido pornográfico". Este arresto se produjo gracias a la información facilitada por las autoridades de Israel, que dieron aviso a Interpol de que en el Estado español estaban descargando contenidos de pornografía infantil de una web. El Juzgado de Instrucción número 15 de Madrid se ocupa de este caso.
Según fuentes de la delegación del Gobierno español en Gasteiz, con estas detenciones se ha podido desarticulado dos organizaciones "dedicadas a captar, distribuir y vender, a través de internet, imágenes de pornografía infantil".
La operación Moskow se ha desarrollado simultáneamente en Bizkaia, Gipuzkoa, Barcelona, Asturias, Valencia y Alicante. En total, 10 personas han sido detenidos y han registrado 8 domicilios. Uno de los arrestados ya tenía antecedentes por el mismo delito.
Moskow ha tenido lugar dos días después de que la Policía Nacional hiciera pública la operaciónKoala, la más importante llevada a cabo contra la pornografía infantil. Esta investigación fue coordinada por la Europool y Eurojust y afectó a 2.500 internautas que compraban vídeos porno a la carta. Incluso algunos compradores se desplazaban al estudio de producción y otros preferían enviar la lencería con la que querían ver vestidos a los menores. Los agentes lograron identificar a 23 víctimas.
Un italiano, S.M., gestionaba el estudio de grabación y la web, aunque la investigación empezó en Australia a raíz de un vídeo donde dos niñas de 11 y 12 años eran víctimas de abusos sexuales por parte de un adulto. Era su padre. Los policías australianos consiguieron dar con el progenitor investigando su acento, característico de una zona de Bélgica. Este pederasta era miembro de un foro de abuso de menores y tenía contactos con individuos muy activos con los que intercambiaba fotografías.
A través de estos contactos, y el análisis de casi 50.000 mails, los agentes dieron con el paradero del italiano y de 2.500 clientes. En el Estado detuvieron a 11 personas, una de ellas es bilbaina. |