BILBAO. Los libros de texto pasan de alumno en alumno durante cuatro años y los padres pagan cada curso el 25% de su precio. A simple vista, el sistema de préstamo para la enseñanza obligatoria implantado en los centros públicos vascos puede parecer ventajoso, pero el Gremio de Editores de Euskadi advirtió ayer de sus riesgos. Según denunciaron, el 25% de las librerías de la Comunidad Autónoma Vasca podrían cerrar en un corto plazo de tiempo debido a esta iniciativa, mientras que las editoriales podrían llegar a perder hasta el 75% de sus ingresos.
Antes de alertar de las "graves consecuencias" que, a su juicio, tendrá el sistema de préstamo, los editores aclararon que están a favor de la gratuidad de los libros de texto, pero a través de la concesión de ayudas directas a las familias, un sistema que, según señalaron, ha resultado beneficioso para la industria del libro en las comunidades autónomas en las que se ha implantado. Por contra, en aquellas en las que se ha desarrollado un modelo de préstamo, como en Galicia y Andalucía, han echado la persiana el 25% de las librerías, algo que, según auguraron, también podría ocurrir a corto plazo en la CAV.
De hecho, según detallaron, en algunas librerías la venta de manuales de texto supone entre el 40 y el 50% de sus ingresos, por lo que se verán seriamente perjudicadas al reutilizarse el material escolar durante cuatro cursos. "Ahora mismo hay entre 15 y 20 librerías importantes en el País Vasco que están subsistiendo", advirtió el director general del Grupo Elkar, Joxemari Sors, dando a entender que podrían correr peligro de no rectificar a tiempo y sustituir por otro el modelo de préstamo.
como en armenia Tras cifrar en un 75% la pérdida de ventas que sufrirían las editoriales vascas a consecuencia del préstamo, el presidente de la Asociación Nacional de Editores de Libros y Material de Enseñanza, José Moyano, cuestionó el modelo implantado en la CAV, el único en todo el Estado que, según dijeron, cobra a las familias por reutilizar libros. "El modelo en el que se está basando el País Vasco es el de países -en vías de desarrollo- como Lesoto o Armenia. Con todo el respeto, pero no son ejemplos a imitar. Yo quiero parecerme a Finlandia o Noruega, que están en el primer nivel de indicador educativo, pero no a Lesoto, que llega a este modelo porque no tiene editoriales ni dinero. Que el País Vaso utilice ese modelo es lamentable", criticó.
Por su parte, el presidente del Gremio de Editores de Euskadi, Javier Gogeascoechea, señaló que el préstamo "afecta no sólo a los libros de texto, sino a todo tipo de libros, ya que si desaparecen puntos de venta y desaparece el acceso fácil al libro, se van a perder lectores". Además, advirtió, "van a desaparecer editoriales y los autores en euskera se van a ir a otros sitios donde les paguen más por escribir, porque nuestra lengua es minoritaria y es difícil rentabilizar libros para un mercado tan pequeño". |