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Espido Freire ayer en un hotel de Bilbao. Foto: roberto zarrabeitia |
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"En mi vida cotidiana procuro dormir nueve horas, leer un libro al día y ocuparme de mí"
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La novela cuenta la historia de dos adolescentes en una colonia inglesa de las islas canarias en 1914.
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María R. Aranguren
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bilbao. Espido Freire (Bilbao, 1974), que ha escrito la novela ganadora del premio Ateneo de Sevilla 2007, se pregunta si, como a sus personajes, nos sorprenderá la historia. Las protagonistas de su novela Soria Moria, dos adolescentes pertenecientes a la alta burguesía británica de finales del siglo XIX, jamás imaginaron la Primera Guerra Mundial. "A mí me preocupan todas aquellas cosas que están pasando y de las que no seremos muy conscientes hasta que estallen", explica.
Aunque algunos intelectuales alertan sobre ciertos aspectos, Freire asegura que "muchas veces, como en el mito de Casandra, son tomados por locos". Cuando se le pregunta por sus preocupaciones, Freire ofrece con calma una gran lista: "La hipocresía social, que se ha visto agravada hoy por lo políticamente correcto, la radicalización de los pensamientos, la obsesión por lo local y lo muy lejano sin dejar espacio para los espacios intermedios y la saturación de los estímulos a los que estamos sometidos", explica.
Para ella, la literatura profundiza en aquellos temas que la inmediatez de la noticia no permite. Por eso continúa escribiendo en su casa en Madrid, en la que procura escapar del estrés. "Como decía Jostein Gaarder, si un hombre de la época medieval viniese a una de nuestras ciudades de hoy, se volvería loco ante la cantidad de estímulos (visuales, auditivos) a los que se ve sometido. Y lo mismo ocurriría si nosotros nos trasladáramos al medievo", explica. "Ante tal cantidad de información, hemos aprendido a crear una serie de filtros de autodefensa; en cualquier caso, los estímulos nos producen irritabilidad, estrés, violencia soterrada...".
¿Y cómo escapa Freire de todo eso? "Tengo cuatro gatas", afirma contundente. Ante la sorpresa del interlocutor, Freire asegura: "Mi calidad de vida ha ganado mucho con ellas. La tercera es muy traviesa y le encanta tirar las cosas de encima de la mesa, pero en general son muy suaves, autosuficientes y divertidas. Enseguida intuyen los estados de ánimo", explica.
Espido Freire, que vive sola, se ayuda además con varios hábitos: "En mi vida cotidiana procuro dormir lo máximo que puedo (nueve horas si es posible), leer un libro al día y ocuparme de mí misma", explica.
Las protagonistas de Soria Moria, personajes femeninos, se insertan en un entorno social que determina sus vidas. Según las rígidas normas a las que se ven sometidas, ellas deben contraer matrimonio según el interés de sus familias. "Han pasado casi cien años y algunas cosas no han cambiado", protesta Freire. "Las mujeres siguen siendo objetos, aunque en otros sentidos. Estamos tan expuestas a las expectativas sociales que pretendemos hacerlo todo bien: ser buenas madres, trabajadoras incansables, delgadas y voluptuosas al mismo tiempo...".
soria moria Un posible escape a todo ello es Soria Moria, título de la novela, ese reino legendario que se encuentra al este del sol y al oeste de la luna, según los antiguos poemas nórdicos. Un edén ambulante en el que no hay enfermedad ni muerte.
"No quería escribir sobre el típico personaje rebelde; de hecho, en aquella época muy pocos lo eran y siempre acababan mal. Me apetecía centrarme en esas mujeres que hicieron en su día lo que se supone que debían hacer. Es algo que nos preocupa mucho tanto a Raquel Martínez (ganadora del premio Ateneo Joven de este año) como a mí: la distancia entre el discurso social y el comportamiento real".
Espido Freire apuesta en esta novela por "la atmósfera y psicología del personaje" con una estructura temporal de la historia. Tenerife se muestra exuberante y próspera frente a la aridez de Fuerteventura. "El resto de los paisajes son imaginarios: Sierra Leona, Inglaterra, Gibraltar... Las protagonistas nunca viajan allí sino que conocen por cartas o historias qué ocurre y cómo son esos lugares. Aunque la Primera Guerra Mundial no afectó tanto a los españoles, sí influyó decisivamente en las colonias de extranjeros que existían en España, lugar en el que ellas se sitúan", explica.
Freire, que se ha convertido en la ganadora más joven del premio Ateneo de Sevilla, se dedica ahora a promocionar la novela. "Ya irán surgiendo poco a poco ideas para nuevas historias", concluye. |
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