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Un grupo de cazadores vizcainos y sus perros se preparan para cazar en un acotado en el norte burgalés, en enero de este año. Fotos Javier Atxa Arrizabalaga |
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Caza y Pesca
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Fechas para el cambio de tercio
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El día de Todos los Santos suele ser la referencia para muchos cazadores que despiden sus últimas jornadas en puesto y comienzan la caza con perro y en mano en pos de perdices y becadas.
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Javier Atxa Arrizabalaga
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TAL vez el símil taurino pueda expresar con exactitud el estado cinegético en el que estamos ahora, ya iniciado el mes de noviembre. Con muchas de las palomas europeas ya por las dehesas extremeñas y portuguesas, aparecen la becada y la perdiz en perspectiva, en lo que a la caza menor se refiere y los puestos de paloma cada vez flojean más en cuanto al número de escopetas preparadas.
El caso es que algunos cazadores vascos que han cruzado la frontera hacia el norte en el puente pasado de Todos los Santos han indicado la presencia de numerosos y nutridos bandos de palomas en Iparralde y en el sur de Francia, noticia que ha corrido como la pólvora entre los afines a la fiebre azul palomera. Aún parece que quedan expectativas, aunque nadie se atreve a pronosticar cuándo llegarán las condiciones óptimas para que se produzca ese día palomero que algunos aún esperan. Mientras no llegue un cambio brusco del tiempo, mejor si es con viento sur, seguiremos a verlas venir, aunque son muchos cazadores los que recuerdan muy buenos días de pase de palomas a mediados y acabando noviembre, y no hace tantos años de alguno de esos días.
con mesura Como decíamos de inicio, el cambio de tercio previsto es el habitual por estas fechas. En especial para los sorderos, pues viene a equivaler casi a la apertura de la temporada para los perdiceros. Se trata de los primeros escarceos serios de unas modalidades en las que el perro de muestra se convierte en el protagonista directo de cada jornada de caza, en las que la suerte también deberá ayudar un poco. Fechas en las que ya se hacen lo primeros levantes serios en las zonas tradicionales de entrada para la dama del bosque, como la llaman nuestros vecinos del norte, acompañadas, por supuesto, de las primeras capturas.
Los perdiceros que han tenido la suerte de encontrar los generosos bandos que en media veda se dejaban ver, comienzan a disfrutar de esas patirrojas cada día que pasa menos confiadas de la presencia humana o canina. También han sido unos cuantos los que han ido a buscarlas en las zonas en las que la vieron allá por verano y se han quedado con las ganas de levantar siquiera una sola ave. Y es que el instinto de supervivencia tanto de becadas como de perdices convierte cada jornada de caza en algo especial y siempre distinta.
con mesura Aunque evidentemente ahora están más asequibles las perdices, es cuando hay que extremar la mesura, porque perdices hay las que hay, y no más. Aunque este pueda ser mejor año que los anteriores. El reto es tan sencillo como cazar mucho y matar poco: es decir, tirar solamente a los pájaros que realmente hemos cazado. Dar importancia a la labor previa de localización de las perdices y a la conducción del bando al lugar adecuado para tirarlas como es debido.
fin de semana de luna nueva Mientras, los cazadores de puesto siguen a la espera de un gran cambio de tercio en las condiciones atmosféricas actuales, igual que los sorderos, ya que en función del viento y la temperatura nos acercarán los pájaros que esperamos. Y la luna nueva de mañana, viernes, ojalá depare sorpresas en este sentido. La previsión del tiempo a partir de mañana y para el fin de semana es de vientos del norte y posibilidad de chubascos. A ver si con ese viento llega una buena cantidad de malvices y becadas. Se lo contaremos.
El perro de muestra será protagonista de cada jornada de caza, en la que la suerte también debe ayudar
Cazador embestido por un oso en Lérida
Sucedió el pasado domingo en la localidad aranesa de Les, en Arres, Lérida. Un grupo de jóvenes que estaba en un descanso de la batida, a mediodía, vio cómo un oso pasaba cerca de ellos. El animal, al toparse cara a cara con César E. , de 24 años, a poca distancia, efectuó una carga intimidatoria contra el cazador. Éste creyó que en realidad se trataba de un ataque y corrió a esconderse, pero sufrió lesiones leves al esconderse atemorizado en unos matorrales cayendo por un terraplén. El oso olisqueó al joven pero se fue rápidamente sin causar ningún tipo de daño al cazador. Después el animal se dirigió a otro de los cazadores quedándose a medio metro del arma del cazador que lo estaba apuntando y desapareció sin dañar a nadie.
Investigan los disparos contra un águila imperial
El águila, de menos de un año, fue encontrada en término municipal de Espera (Cádiz) por un ciudadano que avisó a las autoridades. Técnicos de Medio Ambiente atienden en el Centro de Recuperación de Especies Amenazadas de Sevilla (CREA) a ese ejemplar inmaduro de águila imperial ibérica (Aquila adalberti) alcanzada por disparos de escopeta. El disparo contra el águila imperial se produjo en la que está considerada la mejor zona para la dispersión de jóvenes de esta ave rapaz en peligro de extinción y que sólo vive en la Península Ibérica, donde sólo quedan unas 220 parejas.
La cabra montesa ya no es especie vulnerable
Los ejemplares de cabra montesa (Capra pyrenaica) y nutria (Lutra lutra) han aumentado en la Península Ibérica y han conseguido dejar de ser especies vulnerables, según la Lista Roja de Mamíferos Mediterráneos. La cabra montesa, casi extinguida en el siglo XX, se ha recuperado gracias a las repoblaciones en los montes del Sistema Central e Ibérico. Por el contrario, la Unión Mundial para la Naturaleza (UICN) advierte en su última lista roja de la degradación y desaparición de ecosistemas donde habitan mamíferos de la zona mediterránea por causas como el uso de pesticidas, la contaminación, la construcción de presas y sobreexplotación de recursos. J. Atxa |
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