saná. Un tribunal yemení condenó ayer a penas de cárcel de entre 2 y 15 años a 32 personas por acciones terroristas, tres de ellos figuran entre los sospechosos de estar detrás del atentado que en julio causó la muerte de ocho turistas catalanes y vascos en Yemen.
Qasem al Rimi, Naser al Wahshi y Hamza al Qayeti están acusados por las autoridades, junto con otras diez personas, de integrar la rama yemení de Al Qaeda y de haber planeado y ejecutado el ataque suicida contra los turistas en la ciudad turística de Mareb, que también costó la vida a dos yemeníes.
Los tres, juzgados en rebeldía, fueron condenados a penas de cárcel de entre 12 y 15 años por su responsabilidad en otros dos atentados perpetrados en septiembre de 2006 contra instalaciones petrolíferas yemeníes, en los que murieron cuatro suicidas y un guardia yemení.
Al Rimi, Al Wahshi y Al Qayeti forman parte de un grupo de 36 personas juzgadas en relación con los ataques de septiembre, que tuvieron como blanco la refinería de Mareb y depósitos de petróleo en Hadramaut, a 170 y 900 kilómetros al noreste de la capital yemení, respectivamente.
El Tribunal de la Seguridad del Estado condenó a otros tres miembros de la llamada "célula de los 36" a entre 10 y 15 años de prisión, mientras otros 26 recibieron penas que oscilan entre 2 y 10 años y cuatro fueron absueltos por falta de pruebas. La corte acusó a los condenados de haber planificado ataques contra hoteles y lugares turísticos, así como contra ciudadanos y diplomáticos de países occidentales en Saná, especialmente estadounidenses. También les condenó por haber dado refugio a diez supuestos miembros de Al Qaeda que huyeron de una cárcel yemení. >efe |