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Las fuerzas policiales, que protegían el parlamento georgiano, cargaron contra la multitud. Foto: efe |
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Duros enfrentamientos en Tiflis entre la Policía y los opositores georgianos
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Las autoridades culpan a Rusia de estar detrás de las protestas y expulsan a varios diplomáticos rusos.
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Misha Vignanski
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tiflis. La policía antidisturbios empleó ayer carros lanza-agua y gas lacrimógeno para disolver por varias veces las protestas de la oposición frente a la sede del Parlamento de Georgia que exigía la dimisión del presidente georgiano, Mijaíl Saakashvili, quien a última hora de ayer decretó el estado de emergencia para todo el país mediante un decreto que debe ratificar el Parlamento en 48 horas. Anteriormente, había sido decidido el estado de emergencia pero sólo en Tbilisi. La acción de las fuerzas policiales especiales se produjo después de que los opositores, que ya a primera hora de la mañana habían sido desalojados de la plaza Central, situada frente al Parlamento, regresaran al lugar donde se manifestaban de manera ininterrumpida desde el viernes pasado.
Los efectivos antidisturbios cargaron contra los manifestantes pasado el mediodía, después de varios incidentes entre agentes y opositores que obstaculizaban el tráfico en la avenida Rustaveli, la más importante de la capital.
A primera hora de la mañana, en la primera operación policial, fue detenido Gueorgui Jaindrava, ex ministro de Estado para arreglo de conflictos y uno de los principales líderes de la oposición, que convocó a un nuevo mitin frente al Parlamento para las 14.00 hora local (10.00 GMT) de ayer, que no llegó a celebrarse. "El gobierno ha mostrado su verdadera cara. En este país hay una dictadura", declaró el diputado Berdzenishvili al comentar la reacción de las autoridades.
Numerosos manifestantes se dirigieron a la plaza Rike, situada en el casco viejo de la capital, para continuar la protesta.
Los sucesos en el corazón de la capital georgiana fueron transmitidos en directo casi en su totalidad por la cadena de televisión Imedi, controlada por la oposición, pero gran parte de los habitantes de Tiflis no pudieron encender sus receptores por un corte en el suministro de energía.
Según el ministro de Sanidad, David Tkeshelashvili, cerca de 250 personas solicitaron atención medica después de la disolución del mitin por las fuerzas antidisturbios.
El presidente georgiano, Mijaíl Saakashvili, señaló que "tenemos pruebas de las actividades subversivas de los servicios secretos rusos en territorio georgiano". Por la misma razón, Georgia ha llamado a consultas a su embajador en Moscú y ha convocado al embajador ruso en Tiflis para pedirle explicaciones. |
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