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La Duma aprueba suspender el tratado de armas convencionales
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Putin anunció la medida como respuesta al previsto escudo antimisiles de EE.UU..
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agencias
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moscú. La Duma del Estado o Cámara de Diputados de Rusia aprobó ayer una ley que suspende el vigor del Tratado de Fuerzas Armadas Convencionales en Europa (FACE), considerado la piedra angular de la seguridad en el continente europeo.
La Duma ratificó por unanimidad la decisión adoptada el 14 de julio pasado por el presidente ruso, Vladimir Putin, quien entonces firmó un decreto para congelar el cumplimiento por Rusia del FACE, suspensión que se hará efectiva el próximo 12 de diciembre.
El jefe del Kremlin argumentó entonces la suspensión del tratado con "las extraordinarias circunstancias que afectan a la seguridad de la Federación de Rusia y que exigen la adopción de medidas inaplazables", en alusión a los planes de Estados Unidos de emplazar elementos de su escudo antimisiles en Europa.
En la carta de presentación del proyecto de ley, Putin señaló que la suspensión del FACE obedece a que el tratado "ya no se corresponde con las nuevas realidades político-militares en Europa y, por tanto, no garantiza en el nivel debido los intereses de la seguridad militar de la Federación Rusa".
Antes de la votación, intervino el jefe del Estado Mayor General de las Fuerzas Armadas de Rusia, general Yuri Baluyevski, quien aseguró que el "fin del FACE, si es que llega a producirse, no será una pérdida irreparable para el Estado ruso".
"Pero para los países europeos será una pérdida de gran magnitud, sensible", recalcó el general.
Baluyevski subrayó que las limitaciones de fuerzas en los flancos que impone el FACE, incluso después de su adaptación, son discriminatorias y deben ser eliminadas si se moderniza el tratado.
El Tratado sobre Fuerzas Armadas Convencionales en Europa (CFE, por sus siglas en inglés) es uno de los acuerdos más importantes para el control de armamentos.
El pacto se fraguó el 19 de noviembre de 1990 entre los entonces 16 países miembros de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y el Pacto de Varsovia, que abarcaba a todos los estados socialistas de Europa del Este excepto la antigua Yugoslavia.
contra ataques por sorpresa En un principio, el objetivo era eliminar los desequilibrios entre los socios respecto a las fuerzas armadas convencionales e imposibilitar los ataques sorpresa. Así, el tratado imponía límites a la capacidad armamentística en las categorías de carros de combate, vehículos acorazados, artillería, aviones y helicópteros de combate. Más de 50.000 armas fueron destruidas bajo supervisión internacional. Posteriormente, en 1999, los 30 estados firmantes del tratado acordaron una nueva versión en la cumbre de la Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa (OSCE) celebrada en Estambul.
El nuevo tratado contempla los desafíos políticos tras el desmantelamiento de la URSS, el fin de la Guerra Fría y la reunificación alemana. La nueva versión se centró en los límites a las tropas nacionales y territoriales, que sólo pueden modificarse tras consultar con los socios. Rusia ratificó el tratado de 1999 en 2004, pero los Estados de la OTAN condicionan su ratificación a la retirada de tropas rusas de las ex repúblicas de Moldavia y Georgia. |
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