LA realidad es algo así como la productora Puntos de Vista, S. A.: no tiene dueño. Desde un punto de vista similar, la Fundación Sabino Arana, de la mano de Juan Mari Atutxa, ha buscado la reflexión de tres lehendakaris, tres hombres de Estado, para desmenuzar y conocer el papel y la imagen de Euskadi en el mundo. Tras el paso anterior de Carlos Garaikoetxea y José Antonio Ardanza, ayer sobrevoló el escenario del Palacio Euskalduna la voz de trueno de Juan José Ibarretxe, quien entró en el auditorio reservado para la ocasión envuelto en un atronador manto de aplausos, acompañado por el propio Atutxa y por el moderador de los encuentros, Txema Montero. Fueron testigos de la visión del estadista miembros de la Fundación como Erramun Osa, Estíbaliz Herrero, Peru Ajuria, Arantza Aurrekoetxea, la directora Irune Zuluaga, el nuevo director de la revista Hermes, José Antonio Rodríguez Ranz, Iñaki Goikotxeta o José Luis Aurtenetxe entre otros, todos ellos acompañados por políticos como la vicelehendakari, Idoia Zenarrutzabeitia,Josune Aristondo, Iñigo Urkullu, José Luis Bilbao, Markel Olano, Gabriel Inclán, Tontxu Campos, Esther Larrañaga, Miren Azkarate, la presidenta del Parlamento vasco, Izaskun Bilbao, Belén Greaves Juan Mari Aburto, José María Iruarrizaga y una buena legión de compañeros de viaje en la turbulenta y apasionante aventura de la política
Begoña Arregi, compañera de viaje de Juan José, le habrá oído más de un vez éstas y otras historias. Ayer volvió a ofrecerle el calor de su compañía en una tarde compartida con el presidente de Cebek, Txema Vázquez Eguskiza, el presidente de la BBK, Xabier de Irala, Jon Mancisidor, Carlo Tamburri, cónsul de Italia en Iruñea, tocado por un sombrero borsalino, Jokin Bildarratz, Luis Barreiro, José Maria Urtiaga, Iñaki Ahedo, Pedro Mari Yusta, Javier Hernández-Bilbao, Andoni Agirre, Alberto Madariaga, Álex Díaz, Miguel Madariaga, Álvaro González de Galdeano, Félix Aranbarri, Alfonso Martínez Cearra, Nicolás Gaminde, el director general de EiTB, Andoni Ortuzar, Jon Ariño, Aitor Bilbao y un largo etcétera de gente deseosa de conocer el parecer de un hombre con conocimiento de causa. |