gasteiz. "La seguridad de los amenazados es una prioridad política". Con estas palabras, el consejero de Interior del Gobierno vasco, Javier Balza, defendió ayer la partida presupuestaria de 70 millones de euros que destinará el año que viene al servicio de escoltas para las personas amenazadas por ETA
El Departamento de Interior del Gobierno vasco destinará el próximo año casi 70 millones de euros al servicio de escoltas para personas amenazadas por ETA, suma similar a la del pasado año y en la que no se incluyen los sueldos de los cerca de 500 ertzainas dedicados a esta actividad para complementar a los guardaespaldas privados.
El consejero de Interior vasco afirmó que el operativo es una "prioridad política ante la necesidad de otorgar el máximo nivel de protección a este colectivo por la vuelta de la banda a la actividad terrorista". La partida total de la Consejería de Interior contemplada en el proyecto presupuestario del tripartito, que fue presentado por Balza ante la Comisión de Presupuestos del Parlamento vasco, asciende a 629,4 millones de euros, un 7,3% más que la disponible para este año. En esta suma se incluirán más de 1,6 millones para compensaciones por daños terroristas y ayudas a asociaciones de víctimas, 1,9 millones para campañas de sensibilización de tráfico y 2,7 millones para el servicio 112 de atención de emergencias.
Al margen de los servicios de escolta privados sufragados por el Departamento, el consejero explicó que existen unos 500 agentes de la Ertzaintza destinados a estas labores, aunque no precisó el coste que supone para el Departamento el pago de los sueldos de estos policías.
En el caso de los escoltas privados, Interior destinará 60 millones de euros a la seguridad de las personas y reservará otros 1,7 millones a la protección de partidos, edificios, sindicatos y otras entidades amenazadas. La protección de las personas amenazadas implica un gasto extra en seguridad pública de la Ertzaintza que va a estar fijado en 8,2 millones de euros. |