bilbao. El Gobierno vasco no tiene ninguna confianza en que las palabras del presidente español ayer, en las que aludía al traspaso de la competencia de políticas activas de empleo y formación profesional a Euskadi, se conviertan en realidad. Argumentan ese escepticismo en que el presidente español ya ha hecho afirmaciones similares que luego no se han cumplido y en que oficialmente no hay ninguna comunicación que indique que el traspaso se realizará. Fuentes consultadas en Vicelehendakaritza interpretan que la declaración de Zapatero es, simplemente, un intento de maquillar su incumplimiento del Estatuto de Gernika. "Ha sido un brindis al sol. Han sido palabras para quedar bien delante de su público; no hay ninguna novedad y, como desgraciadamente zanjó la ministra Salgado a la vicelehendakari hace sólo unas semanas, no está previsto que la haya", afirmaba a este periódico un componente del equipo de Idoia Zenarrutzabeitia.
El anuncio de Zapatero llegó de Madrid. Del Senado. Fue una forma de no responder a la pregunta del senador del PNV Joseba Zubia. "¿Cuántas competencias, que le corresponden a Euskadi en virtud del Estatuto de Gernika de 1979, han sido objeto de transferencia durante la presente legislatura?", le cuestionó Zubia. En lugar de responder ninguna, Zapatero contestó: "Espero que seamos capaces de llegar a un acuerdo en esta legislatura sobre el traspaso de políticas activas de empleo, que está pendiente sólo de discrepancias en cuanto a las bonificaciones que forman parte de la gestión del régimen económico de la Seguridad Social y en aplicación del régimen derivado del Concierto Económico. De este acuerdo depende que se puedan transferir otras competencias conexas, como las actividades de educación, empleo y formación que realiza el Instituto Social de la Marina así como los créditos presupuestarios correspondientes a los servicios territoriales de la fundación tripartita de formación continua", añadió el dirigente socialista.
Además de no convencer al Gobierno vasco, el presidente español tampoco lo hizo con Zubia: "Adórnese como se adorne y dígase lo que se diga la pregunta que le he formulado tiene una única respuesta: el número de competencias transferidas es cero, un número redondo pero que tristemente lo dice todo. La pretendida y deseada legislatura del talante y del cambio se va a cerrar en ese importantísimo ámbito con un sonoro y rotundo fracaso. Cero traspasos en toda una legislatura ponen de manifiesto la clase de talante que ha estado en práctica y nos muestra una realidad que no es precisamente la de estar ante nuevos tiempos y épocas de cambio, sino que seguimos donde estábamos y nada ha cambiado. Cuatro años más de sequía y flagrante incumplimiento hacen la situación cada vez más insostenible, pues ya son 28 años".
El senador del PNV recordó al presidente y al resto de señorías que el Senado aprobó en 1987 una moción por la que instaba al Gobierno español a concretar y finalizar el programa de transferencias pendientes con el Ejecutivo vasco. Zubia añadió que el Tribunal Constitucional señaló al Gobierno español como el máximo responsable de la finalización efectiva del reparto de competencias. "Se les llena la boca con eso de cumplir la legalidad pero sería bueno que se aplicaran el cuento, ya que acabar el traspaso a Euskadi de las 37 transferencias pendientes es eso, cumplir la legalidad", exigió el jeltzale. Por último, negó legitimidad a Zapatero para exigir un acuerdo entre vascos: "¿Qué más acuerdo que el alcanzado en 1993 por el Parlamento vasco cuando, por unanimidad, se aprobó el informe Zubia?". |