Donostia. El Cuerpo Nacional de Policía dio ayer por desarticulada la estructura de Segi en Donostia después de detener a cuatro personas de madrugada en la capital guipuzcoana. Los arrestos guardan relación directa con los siete detenidos el pasado 30 de octubre, a quienes se acusó de formar parte de un grupo de apoyo a ETA y de varias acciones de kale borroka.
El ministerio del Interior español acusó a los arrestados de constituir la dirección de Segi en diferentes barrios de Donostia y de reclutar a jóvenes para integrarse en esta organización ilegal y para participar en acciones de violencia callejera. La operación policial pretendía ser más amplía y la muestra es que se llevaron a cabo 18 registros domiciliarios en los barrios donostiarras de Intxaurrondo, Gros, Antiguo, Loiola, Amara, Egia, la Parte Vieja, así como en la localidad de Astigarraga.
Sin embargo, una parte de las personas a las que buscaba la Policía se encontraba fuera de sus domicilios ya que, desde que se produjeron las siete detenciones del 30 de octubre, en ambientes de la izquierda abertzale se esperaba una segunda parte de la operación con nuevos arrestos. Dos de los arrestados en octubre quedaron en libertad, mientras que los cinco restantes ingresaron en prisión en régimen de incomunicación por orden del juez Fernando Grande-Marlaska. La incomunicación levantó las sospechas de la izquierda abertzale y ello, posiblemente, es lo que motivó que algunas de las personas a las que se pretendía capturar estuvieran ausentes de sus domicilios desde hace días.
Según Interior, los efectivos de la Brigada Provincial de Información, con el apoyo de las Unidades de Intervención Policial, detuvieron a M.M.G., de 22 años; I.E.A., de 21; I.C.G., de 28, y E.E.L., de 22. Se les acusa de constituir un grupo de apoyo a ETA y de estar llevando a cabo una reorganización de Segi en la capital guipuzcoana.
registros Las fuentes oficiales relacionan a los detenidos con las quemas de autobuses urbanos ocurridas en diciembre de 2006 y en agosto de 2007, así como de organizar y participar en los disturbios posteriores a manifestaciones convocadas por Batasuna, Askatasuna y Segi. También se les imputa haber provocado cortes en las vías férreas con motivo de las jornadas de apoyo a los presos de ETA. Además, durante los registros, la Policía se incautó de capuchas, cohetes y abundante propaganda sobre Segi y las obras del TAV. >deia |