bruselas. La Comisión Europea presentó ayer en Estrasbugo un ambicioso plan para "desmembrar" a los grandes operadores comunitarios de telecomunicaciones, con el objetivo de aumentar la competitividad del sector y bajar los precios finales para el consumidor.
Antes incluso de nacer, el plan tiene duros rivales, empezando por la mismísima comisaria de Competencia de los 27, la inefable Neelie Kroes, que no lo considera adecuado para lograr los objetivos que se propone.
"Debemos fortalecer la libertad de los usuarios", dijo en Estrasburgo la comisaria de Sociedad de la Información de la UE, Viviane Reding, durante la presentación de un paquete de medidas, que entre otras otorgarán a los grandes reguladores nacionales el poder suficiente para que puedan escindir los departamentos de servicios de los de pura gestión técnica de las redes.
Esta "separación salomónica", que todavía debe ser aprobada por los Estados miembro, debería -según Reding- potenciar sensiblemente la competencia y bajar los precios para el consumidor europeo. >dpa |