Con motivo de la Semana Europea de la Calidad, que Bilbao acoge en esta edición; Julen Iturbe explica las dificultades de la introducción de las nuevas tecnologías en una empresa. "Aunque hay alternativas para que su implantación no cause un trauma entre los trabajadores", afirma bilbao. Los trabajadores de cualquier empresa han de enfrentarse, además de a su trabajo diario, a los rápidos cambios tecnológicos. Los nuevos y desarrollados sistemas informáticos pueden traer de cabeza a más de uno. "Mucha gente está ya predispuesta en su contra".
¿Existen problemas dentro de una empresa frente al uso de nuevas tecnologías?
Depende de la medida en la que haya gente joven trabajando, es decir, personas que ya han venido al mundo manejando tecnologías. Si la media es un poco más alta podemos encontrarnos con diferentes situaciones.
¿Por ejemplo?
Me refiero a que existe gente a la que los rápidos cambios que se producen les pillan ya con el pie cambiado y desde su punto de vista, las tecnologías se están introduciendo un poco a lo bestia y están ya predispuestos en contra. Pero es la tecnología la que nos diferencia del animal y nos hace personas. La capacidad de generar herramientas para usarlas.
¿Es un problema que no se sabe afrontar?
Lo que ocurre es que muchas veces se generan muchas expectativas con las tecnologías de la información. Es decir, que parece que cuando se cambia el software de una empresa, se van a resolver todos los problemas.
Y esto no es así.
No. En ocasiones se olvida que los trabajadores son los que van a tener que utilizar este nuevo sistema, con los que hay que contar para ver cómo se usa. Por ejemplo, a la hora de introducir un programa lo que se suele hacer es dar información a los usuarios, pero éstos deberían poder expresar cómo se tiene que usar esa nueva herramienta desde su punto de vista. Qué características debería tener para que para ellos fuera mucho más fácil utilizarla.
Entonces, ¿cómo se debería hacer?
Tradicionalmente, los cambios en las tecnologías de gestión siempre se ha considerado como una decisión que tienen que tomar los directivos. Pero hay alternativas. Por ejemplo, si en la empresa hay gente que tiene facilidad para manejar tecnología, aunque no tengo un puesto directivo, puede ser igualmente adecuada para empezar a utilizarla.
Todo un reto para una empresa.
Sí, es un nuevo modo de entender la introducción de los cambios. Ante todo, una compañía debe estudiar el modo menos traumático para los trabajadores e introducir cualquier novedad con todo el cuidado del mundo y así lograr lo esperado con esa novedad.