maDRID. Los Presupuestos Generales del Estado contemplan un gasto para la Casa Real de 8,5 millones de euros (cuatro millones de pesetas diarios), lo que supone un incremento del 14,5% con respecto al año anterior, o lo que es lo mismo, un 12% más que el IPC, que rondará entre el 2,4 y el 2,6. Además de tener estos cuantiosos ingresos, la familia real española se ahorra un sinfín de gastos como viajes -que corren a cargo del ministerio de Asuntos Exteriores- o escoltas -pagados por Interior-, entre otros.
Estas multimillonarias asignaciones fueron ayer fuertemente criticados por el portavoz de Presupuestos de ERC en el Congreso, Joan Puig, que advirtió de que el rey "no hará callar" a su formación, que seguirá denunciando el "escándalo" que, a su juicio, supone que el Jefe del Estado "cobre en un día más que un mileurista al año".
Puig lanzó esta advertencia desde la tribuna del Congreso al defender la tradicional enmienda presentada por su grupo a los Presupuestos Generales del Estado para rebajar la cuantía destinada a la Casa del Rey y transformarla en un sueldo equivalente al del presidente del Gobierno. "Quizá no sólo le parece escandaloso a ERC que el rey cobre cuatro millones de las antiguas pesetas al día, pero ni siquiera el rey nos va a hacer callar en la obligación de denunciarlo", aseguró Puig, quien preguntó por qué el Monarca "cobra en un día más que un mileurista en un año" y en total "cien veces más" que el presidente del Gobierno, aun teniendo menos responsabilidad. Puig, quien aprovechó su intervención para solidarizarse con los humoristas de la revista El Jueves, subrayó que PSOE y PP cumplen con creces la Constitución al asignar a la Casa del Rey 8,5 millones de euros al año, una cifra con la que, en su opinión, el jefe del Estado tiene "de sobra" para "el sostenimiento de su familia y su casa". Además, acusó a los dos grupos mayoritarios de impedir cualquier debate sobre la Monarquía y recordó que la Mesa del Congreso impide tramitar preguntas que exigen más transparencia con respecto a la Casa Real, un veto que, según su interpretación, ha llevado a que el propio Juan Carlos creara recientemente la figura de un interventor de la Casa del Rey.
Tanto el PSOE como el PP ya avanzaron que volverán a votar en contra de la enmienda de los republicanos, a los que, una vez más, acusaron de pretender cambiar la forma política del Estado mediante una simple enmienda parcial a las cuentas públicas de 2008.
El socialista Ricard Torres precisó que el presupuesto asignado para la Casa real no es el sueldo del monarca, sino las cuentas de una "institución" e indicó que la Casa del Rey tiene "la misma fiscalización que otros órganos constitucionales", como las Cortes, que disponen, de interventor propio. "La fiscalización es la legalmente prevista y no se puede hablar de falta de transparencia", enfatizó, añadiendo que los miembros de la Casa del Rey "no son asimilables" a los que forman parte del Gobierno, que cumplen "con la legalidad vigente" y que no se les pueden "aplicar normas a las que no están sujetos".
El diputado del PP José Manuel Albendea contestó que la figura del interventor ya existía en la Constitución de 1812 y que si Juan Carlos la ha recuperado ahora ha sido porque, usando un argumento medieval, le ha dado "la real gana". |