donostia. Maite Moneo, esposa del dirigente del PNV Luis María Bandrés, reconoció ayer a la jueza que instruye el caso del fraude de la Hacienda de Irun que el ex director de la oficina tributaria y principal acusado, José María Bravo, redujo su deuda de unos 600.000 euros a 108.000.
Moneo fue citada ayer a declarar ante Juzgado de Instrucción número 2 de Irun, junto a otros cuatro testigos. En su declaración, Maite Moneo aseguró que ni ella ni su marido hicieron gestión alguna con la Diputación de Gipuzkoa para que se le redujera su deuda con Hacienda, aunque admitió que en 1994 su hermano habló con el ex senador del PNV Víctor Bravo, hermano a su vez del principal imputado en este caso.
Las otras cuatro personas que declararon ayer también explicaron cómo les fueron reducidas sus deudas con Hacienda, en algunos casos a la mitad del dinero que debían, y que se efectuaron bien mediante cheques al portador o en metálico, siempre gestionadas directamente por José María Bravo. >efe |