bilbao. La plantilla de CIE Tarabusi, la histórica filial del grupo vasco en Igorre, comenzó ayer una campaña de movilizaciones contra el traslado de parte de la producción a otra planta, posiblemente a Abadiño. La medida, anunciada recientemente a los trabajadores, supondría el despido de entre 60 y 70 operarios en el área de inyección de aluminio, el principal departamento de las instalaciones. Este hecho, sumado a anteriores recortes de puestos de trabajo, hacen temer al personal sobre una eventual clausura del centro.
En una primera fase, los paros se efectúan durante una hora por relevo los miércoles 14, 21, 28 de Noviembre y 5 de Diciembre. El comité de empresa -formado por ELA, UGT, LAB, CC.OO. y USO- informó ayer de que se reserva la opción de tomar "nuevas medidas" si la dirección no retira los puntos más conflictivos del plan estratégico 2008-2012.
La plantilla actual de la firma ronda los 220 empleos, con el agravante de que la edad media es bastante avanzada.
operaciones Entre tanto, la compañía continúa adelante con su agresiva estrategia de expansión internacional. Ayer dio a conocer dos operaciones. La primera de ellas, relacionada con el negocio de los componentes, le ha llevado a firmar la adquisición del 100% de la sociedad checa Praga Louny por un importe de 3,9 millones de euros.
La compañía checa domina prácticamente todas las tecnologías de arranque de viruta y los tratamientos térmicos y está especializada en el mecanizado de cajas de piezas de cambio y componentes de vehículos. Tiene 275 trabajadores y este año facturará 8 millones de euros.
La segunda operación es una joint venture con la empresa brasileña NNE Minas Agro Florestal para asegurarse el abastecimiento de materia prima para producir biodiésel. |