bilbao. Lo que ya todos sabíamos adquirió ayer carácter oficial: los precios están por las nubes y la inflación disparada. Según el INE, el octubre el Índice de Precios al Consumo subió un 1,3% en el conjunto del Estado y una décima más (1,4%) en la CAV. Con esta subida, la tasa de IPC interanual llega al 3,6%, muy lejos de la previsión oficial para el conjunto del año (2,5%) y le pone las cosas muy difíciles al Gobierno español para cumplir sus objetivos y presupuestos, ya que el desfase eleva la cuantía de la compensación a los pensionistas.
Según todos los expertos y las versiones oficiales, el encarecimiento acumulado por los alimentos básicos y los carburantes en los últimos doce meses ha hecho que la cesta de la compra se dispare. Así, desde octubre del pasado año la leche ha subido el 24,2%, mientras que el pollo lo ha hecho el 14,3%, y el pan el 13,4%.
También destacan los incrementos del precio de los huevos, que en octubre eran un 9% más caros que en el mismo mes del año anterior, los productos lácteos, que han subido el 7,1%, y la fruta fresca que lo ha hecho el 6,6%. Otros encarecimientos destacados son los de las legumbres y hortalizas frescas, que acumulan un aumento del 7,2%.
Asimismo, los carburantes y combustibles acumulan un alza, desde octubre del pasado año, del 8,4% y los productos energéticos del 7%.
En tan sólo un mes el precio de la leche ha aumentado el 12,1%; los productos lácteos el 5,5%; el pan el 4,7%, y los huevos el 2,8%, en tanto que las prendas de vestir de mujer han subido el 11,7%; las de niño el 9,9%, y las de hombre el 7,7%.
Tras las continuas denuncias y la alarma de los consumidores por las fuertes subidas de los precios de los alimentos registradas desde el verano, la pasada semana la vicepresidenta primera del Gobierno español, María Teresa Fernández de la Vega, aseguró que el Ejecutivo está poniendo todos los medios para reconducir el alza de algunos alimentos, que está teniendo una repercusión muy importante en la subida del IPC. Las asociaciones de consumidores han pedido que se investiguen prácticas monopolísticas y pactos de precios y la Comisión de la Competencia ha iniciado 'de oficio' la inspección de diversas empresas y asociaciones. Sin embargo se encuentra con una industria agroalimentaria a la defensiva, que asegura que la situación actual de subida de precios no es coyuntural, sino estructural motivada por el incremento de sus costes de producción, y niega prácticas monopolísticas.
De hecho los principales grupos agroalimentarios del Estado, como Danone, Campofrío o Bimbo ya han anunciado subidas inminentes en los precios del producto final para los próximos meses. |