ABADIÑO. La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, UNESCO, ha distinguido a la Agenda Escolar 21 como ejemplo de buenas prácticas en educación por la sostenibilidad. Por este motivo, el consejero de Educación, Universidades e Investigación, Tontxu Campos, y su homóloga de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio, Esther Larrañaga, agradecieron ayer en público la labor del alumnado, profesorado y de los 420 centros ya adheridos al plan.
Campos y Larrañaga visitaron el Instituto de Traña-Matiena, Abadiño, y les calificaron de "verdaderos artífices de este éxito cuyo principal beneficiario es la propia sociedad vasca y no sólo la actual, sino también la de futuro". A su juicio, que la Unesco presente la Agenda Escolar 21 como modelo a seguir es un "espaldarazo" por ser una "instancia internacional de prestigio".
En cualquier caso, pretenden seguir avanzando y el siguiente logro será cumplir el objetivo que se marcan desde el Gobierno vasco: Abrir la Agenda Escolar 21 a toda la enseñanza obligatoria. En 2007, un total de 79 centros vascos se han adherido a este programa educativo y medioambiental. Es ya, por lo tanto, 420 el número de escuelas implicadas en esta iniciativa. Esto supone que seis de cada diez centros de la CAV está en la agenda, es decir, "supone multiplicar por diez las cifras de hace cinco años". En ese curso, 2003-2004, sólo tomaron parte 43 direcciones educativas, lo que suponía el 6% de total de la CAV.
En la actualidad, nueve de cada diez alumnos y profesores de enseñanza no universitaria vasca participan ya en la Agenda Escolar 21 por la sostenibilidad. "Es el mejor síntoma de la buena salud de la que goza en Euskadi esta iniciativa", valoraron ayer.
Larrañaga y Campos remarcaron la importancia del Compromiso con la Educación por la sostenibilidad, un documento estratégico y que se está aplicando en los centros educativos de Bizkaia, Araba y Gipuzkoa.
Este proyecto, como explicaron alumnos y alumnas de Abadiño, afecta a cuatro ámbitos de actuación: Mejorar la calidad educativa y orientar el actual sistema educativo hacia la sostenibilidad. El tercero es desarrollar la conciencia y el conocimiento de la ciudadanía en torno a la sostenibilidad y, por último, formar y preparar a todos los agentes. |