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La directiva europea busca una mayor homogeneidad en los servicios financieros de la UE. Foto: deia |
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El Estado español aplica con retraso la directiva de mercados financieros
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La Mifid refuerza el papel supervisor de la CNMV. A partir de ahora los clientes de entidades financieras deben ser clasificados en categorías.
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Juan Telmez
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bilbao. Desde la semana pasada y en el denominado 'Rincón del Inversor', dentro del apartado 'Información de interés', la web de la CNMV publica información sobre el alcance de la Mifid, la ley del Mercado de Instrumentos Financieros, que fue aprobada el 29 de noviembre por el Congreso de los Diputados, aunque en el resto de Europa entró en vigor el pasado 1 de noviembre.
Así, con un mes de retraso, el Estado español traspone una directiva europea que reforma los mercados financieros, al tiempo que refuerza la protección al inversor, mejora las potestades supervisoras de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) y fomenta la cooperación entre los distintos supervisores de la Unión Europea. En su web, la CNMV detalla las principales novedades que la nueva normativa implica para los inversores, como el asesoramiento personalizado y los requisitos que se exigen para ejecutar determinadas operaciones. Las enmiendas introducidas en el trámite en el Congreso hacen más hincapié aún el papel supervisor de la CNMV, en la supervisión de las actividades realizadas por estas entidades, e igualmente se señala la necesidad de elaborar reglamentos internos de conducta para los diversos agentes dentro del mercado financiero.
La nueva normativa representa un cambio importante en la estructura de los mercados financieros y supondrá nuevas formas de operar por parte de las empresas de inversión. Afectará a todas las personas y entidades que actúan en los mercados de valores, incluidos, por supuesto, los clientes. Para empezar, los clientes serán clasificados en dos categorías: profesionales y minoristas. Los primeros son aquellos a los que se les presume la experiencia, conocimientos y cualificación necesarios para tomar sus propias decisiones de inversión y valorar correctamente sus riesgos. Estarían en este grupo las entidades financieras, los estados y las administraciones públicas, y las empresas de un determinado tamaño.
En el caso de los clientes minoristas, las entidades de servicios de inversión tendrán que asegurarse de que cuentan con todas las claves necesarias para contratar productos y servicios. Y para ello se les realizará un test de idoneidad, que incluye indagaciones sobre la experiencia previa con los productos solicitados, acerca de la situación financiera del cliente y de los objetivos de inversión, es decir, lo que se pretende ganar y lo que se está dispuesto a perder.
Por lo que respecta a las empresas, la nueva ley obliga a las firmas de servicios de inversión a divulgar en el mercado información sobre los aspectos clave de su perfil de negocio, como la exposición al riesgo y las formas de gestión del riesgo. Esta información irá contenida en un documento denominado "información sobre solvencia" que tendrá, al menos, una periodicidad anual. Además, regula el préstamo de valores y concede una mayor participación a los intermediarios en futuros y opciones.
La norma amplía los servicios de inversión, con la creación de una nueva categoría de ESI, las Empresas de Asesoramiento Financiero (EAFI), que se añade a las tres existentes en la actualidad: sociedad de valores, agencia de valores y sociedad gestora de carteras. Además, se regula el asesoramiento en materia de inversión entendido como la realización de recomendaciones personalizadas a un cliente, sea a petición de éste o por iniciativa de la empresa de inversión, con respecto a una o más operaciones relativas a instrumentos financieros.
Se excluye expresamente el asesoramiento en el ejercicio de otra actividad profesional principal no regulada en la Ley, siempre que dicho asesoramiento no sea específicamente remunerado. Por último se recoge el reconocimiento de las funciones profesionales en servicios de inversión que "puedan ser igualmente ejercidas por los diplomados en Ciencias Empresariales". |
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