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El lehendakari José Antonio Ardanza posa al lado de la gran roca que recoge el nombre de su parque, creado en 1999, y ubicado en el centro de Galdakao. Foto: ángel Ruiz de Azúa |
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El reconocimiento en vida >
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Calles vivas
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Sólo son tres en toda Bizkaia. Son personajes queridos por una u otra razón. Gente a la que se ha decidido homenajear en vida con una calle un parque o un frontón, algo totalmente inédito y de lo que reflexionan para DEIA. Textos Iban Gorriti, Andrés Portero y Janire Jobajuria
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No querían protagonismo pero lo tienen. Se sorprendieron cuando les comunicaron que su nombre iba a estar en el callejero de Galdakao, Elorrio o Getxo pero como a nadie le amarga un dulce accedieron gustosos. Son personajes a los que se ha querido reconocer, antes de que nos falten, algo muy poco habitual y digno de alabar.
galdakao > jose antonio ardanza
"No quise hacer un feo ni ser descortés"
Corría el año 1999 cuando el todavía lehendakari José Antonio Ardanza recibió la llamada del ayuntamiento de Galdakao comunicándole su intención de poner su nombre al nuevo parque de 18.000 m2 que, situado en el corazón de Galdakao, iba a servir como nueva zona de esparcimiento para los vecinos. Esa llamada le cogió por sorpresa pero, "por no hacer un feo ni ser descortés" aceptó la idea a pesar de la vergüenza que le producía el que le hicieran tal homenaje.
"Ya había tenido la suerte de rechazar invitaciones parecidas. Me habían ofrecido poner mi nombre en alguna calle o plaza, incluso el escribir algunas memorias y biografías pero siempre me había negado por el pudor que me daba y porque normalmente estas cosas te las hacen cuando ya has fallecido...", asegura el propio Ardanza quien confiesa que aceptó la iniciativa de Galdakao porque "ya tenían todo decidido. No podía rechazar un acto tan espontáneo de la gente".
Pero no todos los sentimientos de Ardanza el día de la inauguración fueron encaminados hacia el sonroje, el lehendakari admite que la vergüenza se mezcló con "la satisfacción y el orgullo de que se reconozca la labor que durante catorce años hemos estado haciendo".
Algo menos, exactamente nueve años son los que han pasado ya desde la apertura de su parque en Galdakao y Ardanza todavía recuerda la inauguración. "Era diciembre de 1999, fechas ya de nostalgia porque me marchaba, dejaba lehendakaritza. Era un día frío y lluvioso, de esos de ir con paraguas. Acudimos mi mujer y yo al pórtico de la iglesia donde se iba a celebrar el acto de homenaje", detalla el ahora presidente de Euskaltel que reconoce que desde entonces hasta el día de la entrevista para poder hacer este reportaje no había vuelto a pisar el parque. "Ahora está mucho más bonito. Los árboles han crecido y diviso cosas que todavía no estaban instaladas entonces", en referencia a las esculturas que lo decoran de artistas de la talla de Oteiza, Basterretxea o José Ramón Anda.
"Está precioso y me gusta mucho porque está muy bien situado en el corazón de Galdakao", alaba el lehendakari.
Y eso que su relación con la localidad no ha sido ni es muy intensa. "Lo único que me une a Galdakao es mi condición de vizcaino y que cuando era joven, como soy de Elorrio, tenía que pasar por aquí para ir a Bilbao", reconoce Ardanza que asegura que por eso mismo, le sorprendió "todavía más" la iniciativa de poner su nombre al parque. Eso sí, a pesar de que asegura estar algo desconectado del día a día del municipio considera que Galdakao "tiene una ubicación magnífica, a un paso de Bilbao. Incluso es posible que dentro de poco la localidad se integre en la capital", aunque eso sí, es consciente de que los galdakoztarrak "ciudadanos con identidad propia" no se tomarían demasiado bien esta posible alternativa.
Elorrio> hilario azkarate
"Me emocioné en el acto, pero no doy importancia a que el frontón lleve mi nombre"
Fue el pelotari indiscutible de los años 60 y a día de hoy el segundo con más txapelas del manomanista tras Julián Retegui. Desde el 10 de septiembre de 2006, el frontón del polideportivo lleva su nombre y una foto suya de aquellos tiempos preside la pared de rebote.
Las crónicas con solera que hablan de Hilario Azkarate (9 de septiembre de 1935) le definen en un presente pasado como profesional de la pelota "poco hablador, pero grandioso en hechos". Compartir una hora con él lleva a ratificar esa leyenda en parte. El mejor manomanista de los 60 sí habla, pero no opina, al menos ante el periodista. Cuando tiene que poner la guinda subjetiva a alguna pregunta, resta importancia a todo. Incluso cuando, por fin, admite que se emocionó cuando bautizaron el frontón del polideportivo de Elorrio con su nombre. Eso sí, a continuación ya agrega que no da "importancia a ese nombramiento".
Más que sus palabras, han pasado a la historia sus hechos. Grandiosos, como recogía la prensa sesentera. Gracias a ellos, al día siguiente de cumplir los 71 años, el 10 de septiembre de 2006, el pueblo de Elorrio le regaló su nombre al frontón del polideportivo municipal. Desde aquel día en fiestas de la villa, la pared de rebote muestra una foto de aquel zaguero a quien animaban con un ori, ori que luego, dicen, se propagó a otros pelotaris. Una lesión de cintura fue quien le apartó de la cancha y prosiguió con su vida de ferretero.
Aunque tampoco lo dice. Prefiere no elegir. Quizás a Hilario le hubiera hecho más ilusión que el frontón descubierto de la plaza fuera el que llevara su nombre. Allí, creció, entrenó... Dicen que hasta de pueblos de alrededor iban a verle a entrenar y que, antes de bajar al frontón, calentaba las manos cortando leña en su caserío. "Me da igual", responde con humildad y se le escapa un "hombre, el de la plaza es bonito, diferente". Y prosigue: "Le tengo más cariño porque jugué allí hasta profesionales. Pero, es lo mismo".
A Hilario los expertos en la materia le definen como un zaguero con una izquierda "poco brillante" pero con un "espíritu indomable" y un sotamano de derecha "muy efectivo, tanto para defender como para atacar". Azkarate es uno de los más grandes nombres que ha dado el mundo de la pelota en Euskal Herria. Debutó con 23 primaveras y al año siguiente ya se calaba la primera de sus seis txapelas que figuran en el palmarés del manomanista. Su primer triunfo en este campeonato fue en 1960 en un partido contra el mítico Ogueta, al que ganó por 22 a 19. "Él partía de favorito", recuerda Azcarate. "Nosotros también, luego, nos íbamos a hacer juerga. Para eso, éramos buenos", se ríe.
getxo> josé luis de ugarte
"Mereció tanto tiempo de navegacion en soledad para lograr el cariño de la gente"
Pionero de la navegación vasca contemporánea y maestro de Unai Basurko, ha dado cuatro veces la vuelta al mundo sin escalas, dos de ellas en solitario. En una, la de 1987, resultó vencedor. Por esos logros que le han llevado por medio mundo, con el nombre de Getxo asido a la vela de sus embarcaciones, el ayuntamiento vizcaino nombró Hijo Predilecto de Getxo a José Luis de Ugarte, y le otorgó una calle en Las Arenas hace casi década y media.
Ugarte lleva cosido al corazón el nombre de Getxo desde que nació, en el barrio de Las Arenas, allá por 1928. "Yo siempre aclaro mi procedencia. La gente de fuera tiene la tendencia a llamarnos los de Bilbao. Yo suelo puntualizar y decir que soy de Getxo. Y si me apuran, que de Las Arenas, porque este es un pueblo bastante grande, con barrios de importancia. Aclaro donde nací porque, además, el Arenas de Fútbol no debe olvidarse que llegó a ser Campeón de España", nos asegura Ugarte. Aunque reside en Sopelana, en "un terrenito" sobre el mar, desde hace casi cuatro décadas, ya que "hui en la época que Getxo recibía mucha contaminación de Altos Hornos de Vizcaya", el veterano marino asegura que "voy a Las Arenas a diario porque tengo allí una pequeña oficina".
Dado este sentimiento de pertenencia, el orgullo no le cabe en el pecho cuando recuerda los homenajes de su pueblo. Fue en 1993, con Jabier de Sarria en la Alcaldía. Su calle, "por la que suelo pasear con mucha frecuencia", está situada en su barrio, en Las Arenas, camino de la avenida Zugazarte hacia el muelle. "Fue un regalo fantástico, lo reconozco", rememora ahora Ugarte. "Fue una propuesta que no me consultaron. Viví una ceremonia solemne que empezó en el Ayuntamiento y acabó con la colocación de la placa en mi calle", apostilla.
"Fueron momentos muy emotivos, una gozada que, además, no esperaba y nunca me había planteado. Todo salió estupendamente y logré, más o menos, contener mis emociones", asegura. La calle está a escasos metros del lugar donde nació el veterano marino. "Sí, como a unos 300 metros. Recuerdo, con unos 5 años, cómo los pescadores sacaban los barcos con la marea. Solía ir, muy temprano, a verlos. Y siempre iba por esta calle, la que me han dedicado. Era ya mi calle. Claro, quien me conocía bien, decidió que fuera esa la del nombramiento", explica con buen humor.
Incluso tiene anécdota incluida. "Los chavales la llamábamos el callejón de la pulmonía, por el viento que procedía del Abra y golpeaba aquel bloque de casas. Era una continuación de la calle Andrés Larrazabal", indica.
Ugarte está orgulloso de contar con una calle estando vivo, además de agradecido a sus paisanos. "Es una maravilla porque se suelen otorgar cuando estás muerto. Consideraron que la merecía por mis aventuras náuticas. La verdad es que, ahora, con el tiempo, mereció la pena pasar tanto tiempo en soledad en mis navegaciones porque la gente todavía me para para felicitarme. Todavía me quieren. Y ahora, con el éxito de Unai Basurko, puedo decir que fui el pionero", concluye.
El reconocimiento en vida
Los municipios suelen poner nombre a las calles o parques a personajes locales sólo cuando han fallecido
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