 |
|
|
 |
Javier Rojo, en el muelle de Marzana, desde el que se contemplan la iglesia de San Antón y el mercado de La Ribera. Foto: ángel ruiz de azua |
|
| MÁS INFORMACIÓN |
 |
|
|
 |
|
|
javier rojo director de la oficina municipal de rehabilitación de bilbao la vieja
|
|
"Hay una concentración de problemas, pero también un enorme tejido asociativo para resolverlos"
|
|
El premio europeo al apoyo empresarial que recogió la delegación bilbaina en Oporto la semana pasada ha supuesto "un espaldarazo" a las iniciativas de regeneración de Bilbao La Vieja, San Francisco y Zabala promovidas desde la oficina que dirige Javier Rojo
|
 |
|
Elixane Castresana
|
 |
bilbao. "Vital, dinámico y en constante movimiento". Así define Javier Rojo a Bilbao La Vieja y su entorno. Desde la oficina de rehabilitación de la zona que dirige en la calle San Francisco se ha convertido en un espectador privilegiado de un cambio que ha sido recientemente premiado a nivel europeo. Parte de la transformación se ha producido de la mano del plan de regeneración que se puso en marcha en 2005 con una vigencia de cuatro años. "Merece la pena acercarse a conocer el barrio", afirma.
¿Cómo valoran el premio de la semana pasada?
De una forma muy positiva en dos aspectos: primero, por el espaldarazo a todo el trabajo que se está haciendo por la regeneración desde hace mucho tiempo y que nos anima a seguir en esa línea. Segundo, por el propio proyecto, que es interesante por lo que supone de atraer proyectos empresariales y apostar por este barrio y lo que tiene de efecto expansivo. Que se puedan abrir nuevos comercios, nuevas actividades y nuevas empresas va a venir muy bien.
¿Contribuirá a mejorar su imagen en el resto de Bilbao?
Eso pretendemos, aunque cambiar la apreciación de la gente a veces es muy complicado. Aun así está claro que todas las actividades y la publicidad tienen que redundar en que los bilbainos se acerquen a comprobarlo. En el aspecto más cultural y creativo es evidente que ningún barrio tiene parangón a Bilbao La Vieja en cuanto a innovación. Muchas galerías y artistas se están radicando aquí, sin olvidar a Bilbao Arte. La regeneración urbanística es espectacular y se ve.
En ese sentido los objetivos parecen cubiertos, ¿cuál es la asignatura pendiente?
Que hay una serie de problemas sociales es evidente. Se está trabajando en ello, y espero que se alcance una normalización. Ahora bien, no es un barrio inseguro como muchos están transmitiendo, y no debemos olvidar que se trata de una zona que comparte una identidad y una realidad distintas.
¿Se refiere sobre todo a la convivencia?
Me refiero a todo. Las dificultades de convivencia entre los vecinos no creo que sean exclusivas de Bilbao La Vieja, de San Francisco o de Zabala, pero en este caso la historia del barrio tiene un peso adicional bastante importante. Las circunstancias que derivaron en su momento en que se entendiera como una zona degradada no son tampoco sencillas de arreglar de un día para otro.
¿Proponen alguna iniciativa en concreto?
No hay otra fórmula que trabajo, trabajo y trabajo conjunto entre administraciones y residentes. Existe una concentración de problemas, pero también un enorme tejido asociativo para resolverlos.
¿Cómo pueden involucrarse los vecinos en los planes municipales?
A través de la mesa de rehabilitación, un órgano de participación y debate donde están representados. Se puso en funcionamiento hace nueve años y es el foro donde cualquier vecino puede transmitir todas sus propuestas. En ese marco de alguna manera se da esa participación tan necesaria para saber lo que el barrio quiere y demanda.
¿Hasta qué punto esta zona se ha visto 'atrapada' por su situación? Estaba un poco encerrada entre la Ría, las vías del tren o las minas de Miribilla y ahora se ha hecho una planificación para que la gente pueda pasar, para que en algunos casos tenga que pasar por fuerza, como cuando se inaugure el pabellón de Deportes de Miribilla. Ese es el ejemplo perfecto de cómo facilitar la apertura de Bilbao La Vieja, San Francisco y Zabala.
El hallazgo de los restos del antiguo convento en la plaza Corazón de María abrió también el pasado del barrio...
Otro argumento más para acercar iniciativas interesantes. Ya se conocía que podía haber un vestigio del antiguo convento del siglo XV pero tampoco se imaginaba que iban a ser de tal importancia, ya que dio lugar a la fundación del barrio de San Francisco empezando por su nombre.
A dos años para que finalice el plan de regeneración puesto en marcha en 2005, ¿han realizado algún balance?
Se valorará en su momento. Ahora, transcurrido el ecuador del plan, estamos estudiando qué acciones han quedado pendientes de cumplir. Después de se verá cómo culminar la transformación. Como decía antes, uno de los principales retos es todo lo que afecta a la convivencia, a la inmigración. Los proyectos de tipo social también necesitan un impulso decidido, porque es lo más complicado. Ahí ya no interviene el dinero ni el diseño, estamos hablando de las personas, estar con ellas y hacer un diagnóstico muy acertado. |
|