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Vista de la ciudad desde el camino que accede a la cumbre del Pagasarri tras pasar la curva del ahorcado durante las nevadas del pasado año. |
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atalayas de bilbao-5 monte pagasarri
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El monte de los mil caminos
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Es la cumbre, la referencia para cualquier bilbaino al que le gustan las alturas. Se dice que si no has subido al él no eres un botxero auténtico. Es el Pagasarri, la cima más conocida, popular, emblemática y elevada de las ocho que rodean la Villa.
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su aureola y mil caminos que lo bordean hacen de esta elevación el destino ideal para hacer de cada excursión una aventura diferente. Bien lo saben los miles de mendigoizales que toman parte hoy en la tradicional marcha montañera de BBK.
En principio la salida de la ruta es la más polivalente y una forma de conectar casi todos los itinerarios que componen esta colección de ocho excursiones. Todas ellas confluyen en la plaza Moyua, verdadero punto de arranque de un gran viaje de más de seis horas de disfrute y que nos llevará a recorre casi 12.5 kilómetros para volver de nuevo al corazón de Bilbao. Con las botas bien calzadas recorreremos las arterias del Ensanche bilbaino. Las calles Elcano y Hurtado de Amezaga, la espectacular y más vecinal plaza Zabalburu y la subida por la calle Juan de Garay nos irán metiendo en el cuerpo el gusanillo del Pagasarri al ver como desaparecen edificios y comercios al nuestro alrededor y solo oteamos verde en el horizonte. Esta sensación es palpable del todo una vez superado el puente de la autopista A-8 que nos llevará a rodear la sede de Iberdrola. A partir de aquí el monte es nuestra fotografía en el horizonte.
Esta ruta comparte sus primeros tramos con la excursión que la próxima semana nos subirá hasta el Arnotegi, el aperitivo del Pagasarri. La subida de Bentabarri, el propio camino del Pagasarri y el área de recreo de Irusta son puntos en común de ambas excursiones. Es unos metros más arriba donde se encuentra la conocidísima barrera donde se inicia realmente la subida al Pagasarri. Es este tope el que marca la diferencia entre los que realmente hacen monte y quienes llevan sus coches hasta este punto para andar lo menos posible en una visión de la naturaleza muy de sofá. Antes de reanudar la subida, merece la pena acercarse hasta la ermita de San Roque. Esta opción puede tomarse también a la bajada y como una excusa para el descanso. Usted decide.
Atravesada la barrera por su postigos laterales, la pendiente hace honor a su nombre. La ruta se muestra magnífica con arboledas que en ocasiones tapan el horizonte, fuentes naturales que sirven para refrescarnos aunque no para beber según las modernas y protectoras ordenanzas municipales y sobre todo gente, mucha gente, una gran mayoría conocida lo que hace del itinerario un saludo constante, sobre todo si es domingo.
Llegados a este punto, las rutas para acceder a la cima son varias. Se puede atajar por el camino viejo con un subir más lento por el alto tanto por ciento de la pendiente u optar por la ruta más utilizada y menos cansada. Es la que recomendamos, la que nos traslada hasta la conocida curva del ahorcado y por la que tendremos unas preciosas instantáneas de la ciudad mientras recorremos los últimos cientos de metros, casi en llano, antes de alcanzar las campas previas a la cima.
Una vez en las campas hay varias alternativas a seguir con un orden que se deja a la elección del lector. Perderse por algún recoveco entre árboles y hoquedades y sentir el silencio de la naturaleza en altura. Bajar hasta la fuente del tarín y observar cómo nuestros ancestros conservaban sus alimentos en estas neveras naturales que se abastecían de la nieve acumulada. Subir unos diez minutos andando para apostarse cerca de las antenas que delatan el punto más alto de la zona el monte Ganekogorta. Acercarse a la cara noroeste del Paga y deleitarse con las vistas de la ciudad mientras se descansa en las pequeñas llanuras verdes. ¡Cómo no! Hacer cumbre y acercarse hasta el tradicional buzón que marca la altura exacta del Paga, 673 metros. O finalmente acercarse hasta el refugio del Pagasarri. Muchas alternativas.
Para finalizar la excursión bajaremos por el mismo itinerario por el que subimos. Habrá momentos en que tiemblen las rodillas, tanto por la tensión de la bajada como por el acercamiento de la gran urbe que avasalla la Ría y nos aleja del Pagasarri, el verdadero monte de Bilbao.
el recorrido de hoy: Abando-pagasarri
La próxima semana
Ruta 6: Arnotegi |
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