 |
|
|
 |
Ambas aficiones demostraron en general un comportamiento intachable durante los noventa minutos de partido. Foto: oskar martínez |
|
| MÁS INFORMACIÓN |
 |
|
|
 |
|
|
Sobresaliente por todo lo alto
|
|
Aunque rechaza "algunas actitudes" individuales, ni hubo incidentes reseñables ni desperfectos en el mobiliario.
|
 |
|
Igor Santamaría
|
 |
BILBAO. "Estoy nervioso, con la tensión lógica de que todo salga bien de principio a fin". Así se pronunciaba Iñaki Dobaran pocos minutos antes de que arrancará el encuentro entre Euskal Herria y Catalunya, cuya atmósfera, principalmente porque el tipo de público que suele acudir a las citas de la Selección no es idéntico al que presencia los compromisos del Athletic en San Mamés, recordó a aquellos de antaño con títulos en juego. El componente que trasciende de lo deportivo, evidentemente, también influyó. Sin profundizar en el análisis a expensas de un juicio más reposado, el presidente de la Federación Vasca no podía disimular ayer su gratitud aplaudiendo tanto lo que ocurrió dentro del terreno de juego como el ambiente que se respiró en las gradas. "El balance no puede ser más que positivo, aunque siempre dan pena algunos incidentes aislados y algunas actitudes, pero son hechos aislados", matizó el dirigente federativo.
Si el año pasado había cierta preocupación por la asistencia, ésta batió en 2007 todas las previsiones iniciales. "El seguimiento que tiene este partido en La Catedral está ya más que demostrado", constató. Algunos medios de comunicación, quizás por el éxito que tuvo la convocatoria y por no ver cumplidos sus deseos de que se produjeran altercados, prefirieron quedarse ayer en la anécdota, como la quema de alguna bandera, comportamiento reprochable pero que de ninguna manera puede ser considerado como la generalidad ni como la punta del iceberg del fundamento que verdaderamente se demandó tanto por las calles de Bilbao como en el estadio, que no es otro que el derecho de Euskal Herria y Catalunya a competir oficialmente y en igualdad de condiciones con otras selecciones tradicionales.
A la Federación le resta por saber cuál ha sido el superávit económico del evento, ya que es el Athletic quien debe comunicarles la partida de gastos, que en alguna ocasión se ha debido a desperfectos en asientos u otro mobiliario. Sin embargo, a primera vista, el club rojiblanco contempla que no se ha producido ningún daño de gravedad, por lo que en este aspecto la nota puede rozar igualmente el sobresaliente. El siguiente paso pasaría por organizar un nuevo partido sin esperar a que llegue el periodo navideño, si bien en 2008 esto se presenta más complicado porque entre el final de los respectivos campeonatos ligueros y el comienzo de la Eurocopa apenas hay tiempo de por medio para que ello sea factible.
Otro ámbito que hace tiempo está más que aprobado es el de la competitividad. Aunque los de Gratacós pusieron en serios aprietos al conjunto euskaldun, sobre todo tras el gol de Bojan, el grupo del tándem formado por Iribar y Etxarri supo sobreponerse y hasta dispuso de su ocasión para desnivelar la balanza. El propio Iribar, a tenor de la nueva igualada, lanzó al aire el desafío de medirse por tercera vez a Catalunya. En los medios de comunicación de los Països Catalans se calificó el duelo de "un auténtico éxito" en el que primó la fiesta y reinó la deportividad entre la mayor parte de los aficionados de sendas selecciones. El primer desplazamiento fuera de su territorio 34 años después no pudo ser más alentador. |
|