 |
|
|
 |
David Etxebarria y Joseba Beloki, durante la Vuelta al País Vasco de 2006. Foto: Zigor Alkorta |
|
|
|
Beloki y David estrenan vida
|
|
Joseba Beloki y David Etxebarria comparten el premio a una trayectoria deportiva que han decorado con un palmarés auténtica joya de emulación. El lazkaotarra ha sido, con tres podios, el mejor ciclista vasco de la historia en el Tour después de Indurain.
|
 |
|
A. LAISEKA
|
 |
vidas que se acaban, que se van, que se mezclan con el viento que las esparce. Semillas en el campo del recuerdo. Historia del deporte vasco. Del ciclismo de Euskal Herria en este caso. Gloria reciente, aún caliente. Rescoldos de un ayer candente. Joseba Beloki y David Etxebarria anunciaban este mismo mes de diciembre que colgaban la bici. Mutan la piel: el maillot por el jersey. Ahora son ciudadanos. En 2008 estrenan vida.
Se van, pero dejan poso. Pasado glorioso. Diferente, empero. Radiografías opuestas. David, un buscavidas, un matador, letal en las clásicas; Joseba, en cambio, míster regularidad, un hombre pegado al podio, al del Tour, al de la Vuelta.
Veinte victorias apiló el abadiñoarra desde que debutara en 1995 con la Once de Manolo Saiz, tras ganar un año antes, con el maillot del Cafés Baqué que gobernaba Sabino Angoitia, el Campeonato Estatal y ser segundo en el Balenciaga por detrás de Txetxu Rubiera. Pasaporte de futuro. Siempre recuerda el vizcaino que en sus primeros años bajo la batuta del director cántabro aprendió el oficio de ciclista. Tocaba trabajar, para Zulle, para Jalabert. A la sombra de la leyenda gala aprendió el camino hacia su sueño: la Lieja-Bastogne-Lieja. Nunca un ciclista vasco ha entrado victorioso en la decana, en Ans, donde se extingue la clásica de las clásicas. David estuvo a punto, a nada, de entrar en la leyenda. Fue segundo en 2000 y tercero en 2001. Antes, en 1999, conoció la gloria en el Tour de Francia. Ganó dos etapas y fue 12º en la general.
Fue la Grande Bouclé el teatro de los sueños de Joseba Beloki (Lazkao, 1973). En ese escenario, el más lujoso del ciclismo mundial, se dio a conocer en julio de 2000, cuando en su tercera temporada como profesional (debutó en 1998 de la mano del equipo Euskadi para irse, tras dos años, al Festina de Juan Fernández) se subió al tercer cajón del podio de los Campos Elíseos. Le gustó. Repitió un año más tarde, ya con el maillot de la Once de Manolo Saiz, y en 2002 tocó techo con su segundo puesto, sólo superado por el inalcanzable Armstrong. En 2003, su carrera deportiva se partió en una maldita curva del descenso de la Côte de la Rochette. Nunca volvió a ser el mismo. Deja, empero, un legado dorado: en el Tour ningún otro vasco, salvo Indurain, claro, lo ha hecho mejor que él. Suyo es, además, el último doblete en una grande: podio en el Tour y en la Vuelta en un mismo año. Joseba lo consiguió en 2002.
A ambos, a Joseba y a David, los descabalgó, en mayo de 2006, la sinrazón que azota el ciclismo: la Operación Puerto. Otro disparate. |
|