PATXI Usobiaga está de vacaciones.Ha colgado los trastos de escalar. Le han tenido que esconder los gatos y el arnés para que durante al menos un mes deje en paz a lasparedes. El bicampeón de la Copa del Mundo sabe que es necesario que «tomarse un respiro» que abandone los duros entrenamientos en resina, pero que también deje de lado las placas, los desplomes, las vías cortas, las de continuidad, las de resistencia. Es necesario que se dé una tregua. Un tiempo que no deja correr en vano. Ahora mismo se encuentra en Pirineos disfrutando de la montaña salvaje. Un merecidísimo descanso para un año en el que Usobiaga ha vuelto a hacer historia. Lo que ha logrado el de Eibar durante este año no tiene nombre. Conseguir consecutivamente la Copa del Mundo ya era un hito. Algo a lo que parecía sólo podían aspirar nombres como Alex Chabot, Yuhi Hirayama, Patrick Edlinge o Francois Legrand. Pero si ha habido algo que ha dejado al respetable con la boca abierta han sido sus encadenamientos en roca. rutas de 8c+ a vista, un auténtico récord mundial; un 9a+ en cuatro intentos, 9as en tres... La lista es larga y el trabajo exitoso que ha realizado Usobiaga mucho más.
Aún no ha digerido todo lo conseguido. “Quizá tenga que pasar un tiempo para poder valorarlo. Hay que poner tierra de por medio y contemplarlo desde la distancia. Ahora mismo ni yo mismo sé lo que he hecho”, decía el campeón de la resina y la roca.
Quizá sus resultados deban reposar unos años para poder ponerlos en valor por el común de los mortales. Sin embargo, quienes conocen a fondo la escalada deportiva saben que lo conseguido por Patxi Usobiaga será difícilmente superado por otro deportista. El mismo reconoce que “firmaría por que el año que viene fuera como éste. He llegado a la recta final de la temporada más contento que nunca, más en forma que nunca, con más ganas que nunca de escalar” relataba. Eso se ha traducido en los sucesivos encadenamientos que han engordado su lista particular. Se ha traducido también en la ratificación de que “me siento feliz porque hago lo que quiero”. Ahora es tiempo de valorar lo logrado y de recoger los premios y los reconocimientos a todos esos logros.
INVENCIBLE No se ha dejado nada en el tintero. “La verdad es que objetivo que me planteaba, objetivo que me llevaba. Me sentía invencible”, contó a DEIA tras saberse ganador del galardón. Todo empezó tras ganar la Copa del Mundo. Una Copa no exenta de nervios y de tensión, pero que gracias a su gran regularidad se trajo de Kranj. El escenario esloveno se está convirtiendo en el amuleto especial para Usobiaga.
Tras encadenar Faxismoaren Txotxongiloak, un 9a de Etxauri. Usobiaga tuvo diez días por delante para disfrutar en roca. “Me animaron para ir a darle a La Rambla. No tenía presión ninguna y realmente me apetecía. Tuve la gran suerte de contar con infraestructura y logística para poder acercame hasta Siurana, después a Santa Linya y regresar a Etxauri”.
En todas y cada una de estas paredes ha brillado con luz propia su calidad como deportista, barriendo como un ciclón todo lo que se le pusiera por delante: La Novena Enmienda, Esclatamaster o Mendeku en grado trabajado. Y la modalidad de a vista en la que Usobiaga es uno de los grandes especialistas que vuelve a colocar el listón muy por encimade cualquier otro con Bizi Euskaraz, el primer 8c+ a vista mundial.
Ahora es tiempo de recoger los reconocimientos, como el que DEIA le tributará destacándole por segundo año consecutivo con el título de Mejor Deportista del Año. Y es que Usobiaga es una estrella que sigue brillando.