UANDO la gente nos vio aparecer el primer día con un barco tan anticuado y encima de color rosa hubo bastante cachondeo”, recuerda Jaione Ayastuy. Con esa embarcación, Jaione y su compañera OlatzMuñoz ganaron su cuarto título de España de vela en la clase Vaurien, una modalidad en la que se compite en barco de vela ligera doble. Fue el pasado mes de julio en Hondarribia. “Ha sido uno de los campeonatos másemocionantes para nosotras.No llevábamos nuestro barco, sino uno prestado bastante antiguo, era el casco puntero de hace unos años. Tuvimos un problema de última hora; se nos soltó un remolque por la carretera y se nos rompió el barco. No podíamos comprarnos otro y nos plantábamos poco tiempo antes de los campeonatos sin barco. Ya dábamos bastante por perdida la temporada, pero al final conseguimos uno bastante viejo que nos prestó un socio del club. La competición estuvo muy reñida, estuvimos peleando hasta el último día que fue cuando nos llevamos el campeonato”, explica Jaione. Además, ambas tenían una cuenta pendiente con Hondarribia porque en 2004 se celebró el campeonato estatal y el Europeo en días consecutivos enla localidad guipuzcoana y las navegantes vascas, tras estar días en cabeza, perdieron ambas pruebas. “Teníamos esa espina clavada”. Apenas cuatro días más tarde de la prueba estatal que tuvo lugar en Hondarribia se disputó en Laredo el Campeonato delMundo.Olatz y Jaione acudieron a la localidad cántabra con la intención de conquistar nada más y nada menos que su cuarto Mundial en cinco años.Yasí lo hicieron, por la puerta grande. “Estuvimosen cabeza desde el primer día de competición e, incluso, cada día íbamos sacando un poco más de ventaja, lo que nos hizo navegar muy cómodas”, apunta Olatz. Para esta ocasión tampoco pudieron contar con su embarcación, pero pudieron llevar una de mayores garantías. “Uno de los compañeros de Donostia se lesionó y nos dejó su casco, que era idéntico al nuestro que estaba averiado”, indica Jaione.
Para redondear un año espléndido, sólo les faltó ganar el Europeo que se celebró enmayo. Pero esta temporada no pudieron acudir por motivos laborales y su participación en el de 2008 también es dudosa. “Son unas fechas que no nos vienen bien porque nosotras tenemos el problema de que tenemos que compaginar la vela con nuestro trabajo y muchas veces no podemos hacer todo lo que queremos. Yes que Olatz es especialista deportivo en la isla de la Zuatza y Jaione trabaja en una consultora dedicada al negocio on line.
Alzarse con la prueba continental hubiera supuesto igualar el año 2003, fecha en la que lograron el triplete. Una temporada que recuerdan con mucho cariño, pero uno de los momentos que conservan con especial ilusión es “nuestro primer campeonato de España que fue en el Club Náutico de Gasteiz en 2002, es el primero que hicimos juntas como tripulación”. Además, todas las participaciones en los Mundialeshanquedado grabadas en la memoria de estas dos navegantes vascas. “Sobre todo el primero, el de Holanda en 2003”, confiesa Jaione.
Olatz y Jaione llevan compitiendo juntas desde 2001. “No nos conocíamos mucho, aunque las dos éramos de la Federación Vasca, pero no teníamos mucha relación. Fue en una regata próxima al Europeo de 2001 cuando empezamos a hablar. Su compañera no podía ir y con el que yo navegaba tampoco, así que decidimos ir juntas”, manifiesta Jaione. Desde entonces llevanseis años navegando juntas, pero muchos más de pasión por la vela. Ambas comenzaron a navegar a los 7 años. “Fue un poco por inercia. En mi casa somos cinco hermanos y siempre hemos navegado conmipadre.Todo elmundo dice que en Gasteiz es difícil practicar la vela, pero es un sitio muy bueno porque tenemos uno de los mejores campos de regatas de Euskadi”, afirmaJaione. Olatz lo teníamás fácil siendo de donde es: “Hondarribi tiene bastante tradición en la vela. Todo elmundoconoce el deporte.De pequeña me apunté a la escuela de vela, me gustó y hasta ahora”.
LOS JUEGOS OLÍMPICOS, LEJOS La opción de competir a nivel olímpico se antoja complicada. El año pasado Olatz y Jaione se propusieron navegar en 470. “Tenemos el barco y estuvimos entrenando en él, pero no pudimos hacer toda la temporada porque el barco lo conseguimos en marzo y el equipo olímpico ya estaba bastante cerrado, por lo que intentamos meternos en entrenamientos del equipo, pero es bastante complicado. Yademás, económicamente no podíamos. Para navegar en esas clases tienes que dedicarte ocho horas al día. Si no lo haces, no estás al mismo nivel que los demás. Entonces nos plantábamos en un momento en el que era dejar el trabajo y jugárnosla o seguir como hasta ahora”, explica Olatz.
Por eso van paso a paso y sin marcarse metas, como han hecho hasta ahora. “Nuestro próximo reto es conseguir una embarcación nueva, que tenemos que comprar nosotras.Para 2008 tenemos asegurada la participación en el Mundial por haber ganado este año”. Esto supondría ir a por el quinto título del mundo. “Como Indurain”, bromea Jaione.