islamabad. El partido de la asesinada Benazir Bhutto decidió ayer participar en los comicios del 8 de enero en Pakistán, a los que acudirá bajo el liderazgo de su viudo, Asif Ali Zardari, quien asumirá las riendas de la formación hasta que el hijo de ambos complete sus estudios.
El comité central del Partido Popular de Pakistán (PPP) eligió a Bilawal heredero de su madre en la Presidencia y al vicepresidente, Mahdoom Amin Fahim, como candidato a primer ministro si la formación vence en las elecciones.
Zardari fue designado copresidente, cargo en virtud del cual se ocupará de la dirección del partido hasta que Bilawal, que tiene 19 años y acaba de comenzar sus estudios en la Universidad de Oxford, pueda asumir plenamente sus funciones.
"La larga e histórica lucha del partido por la democracia continuará con vigor renovado", declaró el joven presidente en la rueda de prensa en la que el PPP anunció su estrategia política tras la muerte en atentado de Benazir Bhutto el pasado día 27.
La cúpula del PPP, con el viudo, hijos y hermana de Bhutto como "invitados especiales", se había reunido en la villa familiar de Nauredo, en la provincia sudoriental de Sindh, tras los rezos del tercer día de duelo por la muerte de Benazir, que congregaron a miles de simpatizantes en la localidad.
el testamento En la reunión, Bilawal leyó el testamento político de su madre, que según explicó Fahim había designado sucesor a su esposo, quien a su vez designó al hijo de ambos para la Presidencia del PPP.
Fue el nuevo regente del partido el que llevó el peso de la rueda de prensa, tras pedir a los periodistas que no hicieran preguntas a su hijo, que en adelante adoptará también el apellido de la madre y se hará llamar Bilawal Bhutto Zardari.
"Mi madre siempre dijo que la democracia es la mejor venganza", había dicho Bilawal, y su padre completó que la venganza del partido consiste en concurrir a las elecciones.
Zardari instó a hacer otro tanto al partido del opositor Nawaz Sharif, que ya había dicho ayer que reconsideraría su decisión de boicotear los comicios si el PPP no se sumaba a ella pues la había tomado en "solidaridad" con ellos tras la muerte de su líder. "No deberíamos dar a la junta militar ninguna excusa para posponer los comicios", declaró Zardari.
Pakistán vivió una nueva jornada de parálisis, aunque remitieron los disturbios de los últimos días, en los que al menos 38 personas murieron y cientos de tiendas, gasolineras, vías y estaciones ferroviarias, vehículos y bancos fueron pasto de las llamas y el pillaje.
Aún ayer se registraron protestas y congregaciones masivas del PPP en algunos puntos del país, pero las principales fueron en la provincia de Sindh, tanto en Nauredo y la vecina ciudad de Larkana, como en la sureña Karachi, para los rezos del tercer día de duelo.
En Karachi, ciudad natal de Benazir, aún quedan "algunas bolsas" de violencia, admitió el responsable provincial de Interior. |