bilbao. En marzo comenzará la revisión de los 4.157 edificios que existen en Bilbao con más de 50 años, según las primeras estimaciones. Responsables del Gobierno vasco y Eudel ultiman en estos momentos el texto del decreto que regulará la inspección de los inmuebles más antiguos de la Comunidad Autónoma, un total de 20.000.
El texto regulará las bases generales de lo que debe de ser la Inspección Técnica de Edificios (ITE), unos principios comunes, aplicables en todos los municipios, aunque después cada Ayuntamiento hará sus aportaciones en lo que respecta fundamentalmente a las ayudas que se concederán para costear las deficiencias que se detecten. El calendario de actuación también será de potestad municipal
Según explicó la delegada de Urbanismo, Julia Madrazo, en el caso de Bilbao se inspeccionarán alrededor de un millar de edificios al año y se comenzará por aquellos que se edificaron antes de 1.901. De esta fecha existen alrededor de 1.004 según el inventario realizado por el área y en el que también ha colaborado la dirección de Protección Civil a través de los técnicos del Cuerpo de Bomberos. En todo caso, los técnicos de Régimen Edificatorio están contrastando el inventario del que disponen para ajustar sus datos con los que aparecen en el catastro. De lo que se tiene inventariado en principio, entre 1901 y 1940 habría otros 1.773 edificios. 803 se construyeron entre 1950 y 1955 y un total de 577 entre 1955 y 1960.
La Inspección Técnica de Edificios funcionará de forma similar a la ITV de los automóviles. Consistirá en una inspección visual que será realizada por arquitectos o técnicos con el fin de identificar los deterioros producidos en la cubierta, fachada, cimentación y estructura, así como en las redes de suministro y evacuación de aguas.
Precisamente para la realización de este trabajo se han firmado varios convenios entre Vivienda, el colegio de Arquitectos Vasco-Navarro y los colegios de aparejadores y arquitectos técnicos. Los colegiados ya han recibido cursillos de formación para realizar este trabajo.
Una vez comiencen las primeras inspecciones, según informó Madrazo, se establecerá un dictamen. Si es favorable se introducirán los datos de ese edificio en un registro general que servirá, además de para conocer el estado de la vivienda a efectos de una sucesión. Si el dictamen fuera desfavorable, entonces los propietarios dispondrán de un tiempo en función de las deficiencias detectadas para que sean subsanadas.
En principio, lo que sí está establecido es que las inspecciones una vez comunicadas deberán ser realizadas en el plazo de doce meses. Al igual que ocurre con la ITV de los coches, tanto la falta de inspección como la no reparación de las deficiencias será objeto de sanción al ser un requerimiento obligatorio. La inspección de los edificios podrá incluir advertencias sobre los elementos como ascensores, escaleras o gas si el arquitecto detecta que da lugar a una situación de riesgo. Los trabajos de chequeo se centrarán en mantener la seguridad del edificio y conservar el patrimonio. |