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Iñaki Muñoz y Tiko jugaron juntos por primera vez esta temporada. |
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Trasplante de médula
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Joaquín Caparrós sorprendió colocando en el centro de campo a Tiko e Iñaki Muñoz, dos jugadores que, entre ambos, sumaban menos de 300 minutos en competición oficial en la presente temporada.
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Javier Núñez
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aPUESTA arriesgada por parte de Joaquín Caparrós. El de Utrera, que la víspera había manifestado en Lezama que es un hombre al que no le gustan las rotaciones, sorprendió a propios y extraños colocando en el eje de la medular a Tiko e Iñaki Muñoz. Pablo Orbaiz no estaba convocado y Javi Martínez, de entrada, se quedó en el banquillo.
Entre los dos, Tiko y Muñoz, no llegaban a 300 minutos de competición esta temporada. El primero fue titular en los dos primeros envites ligueros, ante Osasuna y Barcelona, dos partidos que no llegó a completarlos ya que fue sustituido, precisamente, por Iñaki Muñoz. El ex rojillo ha tenido más presencia, pero tampoco mucha más, sobre todo para un jugador que llegaba esta temporada como refuerzo. Muñoz había jugado seis partidos de Liga y los dos de Copa ante el Hércules.
Lo que se ganaba en frescura -no pueden estar cansados ninguno de los dos- se perdía, sin embargo, en ritmo de competición. Con todo, se puede decir que tanto Tiko como Muñoz cumplieron, aunque a fuerza de ser sinceros, el segundo completó un mejor partido que el primero.
Tiko, que fue sustituido por Javi Martínez en el minuto 58, realizó un partido aseado y con rigor táctico. Pese a su poca aportación esta campaña, tiene muchos años de vuelo para gestionar situaciones como la de ayer. Aunque algo fallón en el pase, no se complicó la existencia.
Iñaki Muñoz, que disputó los noventa minutos, tuvo una mayor aportación. Por momentos se echó el equipo a la espalda, acusó menos que Tiko la factura física y bregó con el medio centro del conjunto periquito.
Tanto Tiko como Iñaki Muñoz trataron de sorprender a Lafuente con sendos disparos desde fuera del área. Mejor el de Iñaki Muñoz, que en el minuto 30 de la primera parte obligó al guardameta del Espanyol a realizar una buena intervención para mandar a saque de esquina un disparo envenenado del rojiblanco.
Para ser una pareja de diseño, o de circunstancias, Tiko y Muñoz aguantaron bien el tipo y se puede decir que, mal que bien, ambos saldaron el compromiso. La duda es si lo de ayer fue un hecho meramente conyuntural, o, si por contra, Joaquín Caparrós dará otra nueva oportunidad a dos jugadores con los que apenas ha contado. |
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