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crítica > Desde el palco
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Nuevo éxito del Trío Florestán, en la Filarmónica
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J.a.z
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EL Trío Florestán actuó por segunda vez en la Filamónica bilbaína el martes, con tan gran éxito como el que obtuvo en su presentación, hace dos temporadas. En esta ocasión, el programa lo integraron el Trío en sol mayor, KV 496, de Mozart, el Trío en mi menor, op. 67, de Shostakovich, y el beethoveniano denominado Archiduque.
La pianista Susan Tomes, el violinista Richard Lester y el violonchelista Anthony Marwood actúan con una más que ajustada interrelación, tanto artística como técnica, por lo que sus interpretaciones parecen fruto de una sensibilidad común acerca de las obras. Junto con su evidente precisión y conexión sonora, los tres muestran una emisión individual de tanta calidad -tal vez la de Marwood sea la de un mayor nervio poético, así como de la más poderosa gama de color- que reafirma esa calificación que se lee en el programa: la de ser «tres de los más admirados músicos de cámara de Gran Bretaña». Todo ello está claro. En cuanto a las ya citadas tres obras del programa, hay que decir que fueron de alto nivel, aunque tal vez pudiera exigirse una más precisa identidad del estilo mozartiano y el del trío Archiduque (todo ello es discutible, claro). Sin duda, lo más "arrollador" fue el Trío n. 2, en mi menor, de Shostakovich, con tan modélica como convincente recreación de esos pasos alternos dados con aparente "brusquedad" poética y con las frases más intimistas -dulces y macabras-, así como se dio sentido y valor a la estructura de los fondos danzantes y a la potente técnica que vincula la lírica con el más puro realismo. |
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