bilbao. Igor Portu abandonó ayer por la tarde la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Donostia de la capital guipuzcoana, en donde se encontraba desde la madrugada del pasado lunes, y se encuentra ya en una habitación de planta.
A mediodía, sus familiares intentaron acceder al centro sanitario para visitar al joven de Lesaka, pero la Policía se lo impidió alegando que se encuentra en situación de incomunicación. El alcalde de Lesaka y otros cuatro regidores de la comarca acompañaron a los familiares y en la posterior concentración frente al hospital en la que participaron denunciaron que el régimen de incomunicación posibilita las torturas a los detenidos.
Desde el Gobierno español confirmaron las informaciones publicadas ayer referidas al informe elaborado por Juan Miguel Monge, forense del Juzgado Central 6 de la Audiencia Nacional, que el lunes examinó a Martín Sarasola en las dependencias de la Guardia Civil en Madrid. Dicho dictamen certificaba que también Sarasola sufrió múltiples heridas y contusiones en todo el cuerpo. Según el facultativo, el detenido fue reconocido el domingo, aunque Rubalcaba había señalado en rueda de prensa que el examen del médico forense se produjo la madrugada del lunes. Añadió el forense que dichas lesiones "son compatibles con maniobras de una detención violenta", y que el propio Sarasola declaró "no haber sufrido maltrato".
El juez de la Audiencia Nacional Fernando Grande-Marlaska se desplazará hoy a Donostia para tomar declaración al presunto miembro de ETA Igor Portu, detenido en Arrasate y que se encuentra ingresado en el Hospital Donostia con numerosas contusiones, según confirmaron fuentes jurídicas.
Las mismas fuentes precisaron que el plazo de incomunicación decretado finaliza el viernes y que, ese mismo día, Grande-Marlaska interrogará en Madrid a Martin Sarasola, el otro miembro de la organización armada detenido en la misma operación. El ministro de Interior español, Alfredo Pérez Rubalcaba, confirmó ayer en Madrid que estos dos presuntos miembros de ETA integraban un comando de cuatro miembros legales (no fichados) de la banda formado en 2001 y que había perpetrado atentados desde 2005, entre ellos el que costó la vida a dos personas en el aparcamiento de la Terminal 4 del aeropuerto de Barajas el 30 de diciembre de 2006. Según informaron fuentes de la Audiencia Nacional, el titular del Juzgado de Instrucción número 3 atendió, en el caso de Sarasola, la petición de prórroga de comparecencia solicitada por la Guardia Civil. |