santurtzi. "Nos duele en el corazón no poder colocar a más alumnos pudiendo hacerlo". Desde el frente de batalla, José Ignacio Angulo, director del Instituto San Jorge de Santurtzi, constata las dificultades de un sistema que muere de éxito con una demanda que sobrepasa con creces la oferta. Por este motivo, contempla la formación remunerada como una salida al déficit de especialistas salidos desde las aulas.
"El modelo puede resultar muy atractivo para captar alumnos", señala esperanzado. Angulo advierte de las dificultades que padecen las industrias para conseguir mano de obra especializada. Tanto es así, que se muestra asombrado por la actual dependencia empresarial en contraste con su suficiencia en décadas anteriores.
"Antes tenías que pedir por favor a las empresas que aceptaran las prácticas de los alumnos. Ahora se pelean por ellos", señala. De hecho, la natalidad ha hecho estragos mermando las últimas hornadas de profesionales cualificados. "Hay más industrias necesitadas de personal que alumnos en las aulas", explica.
Tanto es así, que en las especialidades industriales ofertadas en el centro la colocación alcanza el 100%. "Alrededor de un 60% son contratados por la empresa de las prácticas. El resto tarda 3 meses para colocarse a pesar de que los cursos finalizan en junio, la peor época para el empleo", señala a modo de ejemplo.
De momento, destaca que el reclamo ha obtenido resultados al atraer a 23 alumnos en los dos módulos ofertados, casi la misma matriculación que la registrada para los mismo cursos en el sistema tradicional. El director reconoce la dureza de compaginar formación y trabajo, aunque resalta sus ventajas.
"No hay muchas personas que coticen a la Seguridad Social a los 18 años", señala. Asimismo, apunta a la calidad del contrato de media jornada respaldado por el convenio del sector en la categoría de peón especialista: "Se ofrece desde el comienzo un puesto relacionado con los estudios y se cobra durante las vacaciones". Angulo extiende el beneficio a las empresas. "Es probable que conserven al trabajador después de tenerle 3 años", sostiene. En cualquier caso, deja el futuro en manos de la oferta y la demanda. |