Riad. El Consejero de Seguridad Nacional de EE.UU., Stephen Hadley, dijo ayer que su país considera que no hubo fraude en las elecciones celebradas el pasado 5 de enero en Georgia y que reconoce como ganador a Mijail Saakashvili.
El propio presidente norteamericano, George W. Bush, le llamó ayer por teléfono para felicitarle por su victoria.
"Está bastante claro que (Saakashvili) ganó con más del 50 por ciento y, por consiguiente, evitó una segunda vuelta" de las elecciones, dijo Hadley a la prensa a bordo del "Air Force One", el avión presidencial, de camino a Riad junto a Bush.
La oposición en Georgia, liderada por Leván Gachechiladze, alega que las elecciones fueron "amañadas" y exige la celebración de una segunda vuelta.
Decenas de miles de sus partidarios se congregaron el domingo, en el centro de Tiflis para reclamar que se anule el resultado oficial de los comicios.
En cambio, para Estados Unidos la cuestión está zanjada y Bush llamó a Saakashvili poco después de salir de Dubai y no le expresó ninguna inquietud sobre la validez de los comicios, según Hadley.
El funcionario destacó que las "autoridades de Georgia e internacionales", así como algunos otros "grupos" han determinado que las elecciones fueron justas.
Hadley dijo que Saakashvili se mostró muy agradecido por la llamada de Bush y le comunicó que "va a tender la mano a la oposición e intentar crear un consenso nacional", una declaración que el Consejero de Seguridad Nacional calificó como "muy alentadora".
"El pueblo de Georgia ha hablado, tiene un nuevo presidente e irá hacia adelante desde esa premisa", afirmó Hadley.
La Comisión Electoral Central (CEC) de Georgia ha confirmado la reelección de Saakashvili como presidente al obtener el 53,47 por ciento de los votos. Según los resultados oficiales, Gachechiladze recibió sólo un 25,69 por ciento, pero el líder de la oposición mantiene que Saakashvili no superó el 50 por ciento de los votos y por lo tanto es necesaria una segunda vuelta.
protestas La presidenta en funciones de Georgia, Ninó Burdzhanadze, hizo ayer un llamamiento a la oposición a abandonar las acciones de protesta para que el país "vuelva a la senda estable del desarrollo". "Estas acciones traen desestabilización y, por tanto, hay que renunciar a ellas", dijo. La jefa del Estado en funciones recalcó que "difícilmente los problemas que se plantean cambiarán los resultados de las elecciones". >efe |