donostia. El nuevo centro Biobide ofrece ya a la industria farmacéutica un sistema de testado masivo de fármacos en peces cebra. Los especialistas del nuevo centro, ubicado en el Parque Tecnológico de Miramon en Donostia, comprueban las reacciones y efectos que tienen posibles nuevos medicamentos en este pez, que comparte hasta el 87% de los genes humanos. De momento, han observado sus reacciones a fármacos para el corazón, pero trabajan ya en ampliar la investigación al área de huesos y el cáncer.
Trabajar con peces supone poder hacer pruebas masivamente y, además, ofrece la posibilidad de observar las reacciones en vivo, lo que disminuye el margen de error en comparación con otros test que se puedan hacer con células in vitro. Además, este proceso ahorra tiempo y dinero a la industria farmacéutica. Aunque hay algunos centros que también hacen pruebas con peces cebra, Biobide es prácticamente el único centro en todo el mundo que ofrece este servicio de testado masivo a los laboratorios.
El proyecto para crear Biobide se presentó hace dos años y cuenta con el respaldo financiero del Gobierno vasco, la Diputación de Gipuzkoa, la empresa Genetrix y el apoyo de MCC.
Además, colabora, entre otros, el científico Juan Carlos Izpisúa, que lidera un grupo de investigación genética en el Salk Institute de California. Precisamente, Izpisúa estuvo ayer en Donostia para presidir la primera reunión del Comité Científico de Cardiología de Biobide.
Y es que los primeros pasos del centro de investigación desde que abrió su laboratorio, en mayo de 2007, se han centrado en el ámbito cardiovascular, en analizar las reacciones y efectos secundarios que los compuestos pueden provocar en el corazón de los peces cebra. También están trabajando ya en observar cómo responden los huesos a determinados compuestos y en breve empezarán a trabajar con componentes para combatir el cáncer. Desarrollar estos procesos les llevará unos tres años, por lo que para 2011 Biobide podrá ofrecer sus servicios de testado masivo también a los laboratorios de esos dos ámbitos.
amplio mercado "Para llegar a comercializar un fármaco, se testan entre 10.000 y 15.000 compuestos a lo largo de 15 ó 20 años de trabajo, lo que supone una inversión de unos 800 millones de dólares", explicó ayer Idoia Ruiz de Azua, directora general de Biobide. Sin embargo, los peces cebra permiten analizar miles de componentes a la vez, algo que hasta ahora no era posible. "El servicio en sí es pionero y en estos momentos hay mercado para nosotros, la necesidad que tienen los laboratorios de mejorar el desarrollo de nuevos fármacos, que les cuesta tanto dinero y tanto tiempo, es tan grande, que la demanda está asegurada. Ya tenemos algunos acuerdos y protocolos firmados con ellos", añadió Ruiz de Azua.
El proyecto para crear Biobide se presentó en enero de 2006 y "en sólo 24 meses ofrece sus primeros resultados", es decir, un sistema válido de testado masivo automatizado.
Decenas de miles de peces cebra
Las instalaciones de Biobide en el Parque Tecnológico de Miramon acogen a varias decenas de miles de peces cebra. Eso posibilita que se puedan probar miles de componentes a la vez. Izaskun Ibarbia, directora de operaciones del centro de investigación, explicó el proceso. El compuesto que se va a testar se disuelve en agua y en ella se introducen también los embriones de pez cebra, de manera que esos embriones absorben el compuesto. "Tenemos un robot que manipula la placa sobre la que están esos embriones y la mantiene en unas condiciones de incubación para que el compuesto haga su efecto; después, leemos el efecto que ha tenido gracias a que sus tejidos son transparentes", detalló. Concretamente, con una luz ultravioleta ven la proteína verde fluorescente que expresan los peces. Así, capturan esa imagen a lo largo de un periodo de tiempo y con la secuencia de imágenes comprueban la evolución del corazón del pez cebra, en este caso. Tienen un patrón que señala una frecuencia cardíaca normal y, por lo tanto, detectan si el fármaco la altera. >a.z.
sus frases
"La necesidad de los laboratorios de crear fármacos es tan grande que la demanda está asegurada"
"Crear un medicamento cuesta 800 millones de dólares y entre 15 y 20 años de tests"
idoia ruiz de azua
Directora de Biobide
"Biobide todavía es un embrión, pero en 2 años ya ha conseguido sus primeros resultados"
Juan carlos izpisúa
Científico experto en genética |