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El autorretrato inédito de Dalí, ayer en su presentación. |
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Dalí desplegándose en tres
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Otro Dalí de Dalí. La Fundación que lleva el nombre del artista presentó ayer otro autorretrato, hasta ahora inédito y perteneciente a una colección particular, que data de 1926, justo tras la visita del artista a Picasso en París y en plena efervescencia de sus autorretratos.
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Juan Télmez
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LA Fundación Gala-Salvador Dalí presentó ayer un Dalí de Dalí, otro más, un autorretrato inédito del artista como resultado de un intercambio con una colección privada y que ha incorporado a la exposición temporal de autorretratos de Dalí, inaugurada el pasado mes de octubre en el Teatro-Museo de Figueres. El lienzo, titulado Autorretrato desplegándose en tres o Arlequín, es una pieza del año 1926 de influencia picassiana y se podrá ver en el Teatro-Museo Dalí hasta finales de este verano.
Además, este último e inédito Dalí visto por Dalí guarda una sorpresa añadida. Su título reza que se despliega en tres, pero son dos obras: en el reverso del óleo del autorretrato se encuentra un cuadro pintado por Dalí tres años antes, en 1923, denominado Paisaje con olivos, una panorámica del entorno habitual del pintor en Cadaqués, si bien esta pintura no podrá verse puesto que el cuadro se expondrá solamente por la parte del autorretrato.
Dicha obra es resultado de cuando Dalí visitó a Picasso en su estudio de París, en el año 1926, y tuvo la oportunidad de ver muchos de sus cuadros, entre ellos uno donde se representaba una cabeza que le influyó en extremo pues ese año Dalí pintó una serie de autorretratos a base de cabezas cortadas desplegándose. "Dalí era muy egocéntrico, le gustaba mucho representarse a sí mismo", recordó ayer en la presentación del cuadro el director del teatro-museo, Antoni Pitxot, al explicar la influencia de Picasso y la querencia de Dalí por los autorretratos.
La pieza, inédita hasta ahora, procede de una colección privada que la ha cedido temporalmente a la Fundación Dalí, y en su realización Dalí aprovechó el anverso de un paisaje pintado tres años antes en la parte rugosa del lienzo.
la teoría de que no es dalí "Nos interesaba porque enlaza con la exposición de tres autorretratos que nos ha dejado en préstamo el Museo de San Petersburgo y que ya se presentaron a finales de año", recuerda ahora la directora del Centro de Estudios Dalinianos, Montse Aguer.
La imagen desplegada con la que Dalí se representa a sí mismo está formada por un juego de colores primarios que han sido objeto de distintas interpretaciones. Hay autores que defienden la teoría de que el representado no es Dalí, sino Federico García Lorca, por la similitud con una fotografía hallada de Lorca tomando el sol en la playa y con una gran sombra proyectada.
"Con Dalí nunca se sabe, pero para mí está claro que la obra forma parte del conjunto de sus autorretratos", ha asegurado Pitxot, quien ha opinado que la pieza está "cargada de contenido y conexiones históricas". Para reforzar su teoría, Antoni Pitxot resalta especialmente el único ojo con el que Dalí solía representarse y la insistente sombra negra que recorre la cara formando una de las orejas.
reutilización habitual La pintura escondida detrás del autorretrato pertenece, por contra, a un "Dalí más íntimo", según Pitxot. "Era habitual durante esta primera época que Dalí reutilizase sus cuadros. El maestro Núñez les había enseñado a aprovechar la parte no preparada del lienzo porque absorbía mejor los colores, según decía", ha comentado Pitxot. "La Fundación posee una obra semejante que se colocará al lado de este lienzo para la exposición", ha avanzado Montse Aguer.
El nuevo lienzo presenta también trazos comunes con otras obras de la misma época creativa como Naturaleza muerta al claro de luna, Maniquí de Barcelona o Dos figuras, entre otras. En estas obras se hallan motivos iconográficos parecidos como el rostro desplegable, ojos que se convierten en un solo ojo o cabezas cortadas sobre una sombra negra.
La incorporación temporal de este nuevo óleo se ha podido materializar gracias a la política de intercambio de obras que la Fundación Dalí empezó el año pasado entre museos y colecciones privadas.
Algunos autores consideran, sin embargo, que la obra representa a Lorca
La otra cara del lienzo guarda una sorpresa: un paisaje de Cadaqués pintado tres años antes |
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