madrid. Un total de 1.152 trabajadores fallecieron en accidente laboral durante el ejercicio pasado -un 11,5% menos-, y 91.296 padecieron una enfermedad profesional, según los datos analizados ayer por CC.OO.
Del total de fallecidos, 841 perdieron la vida en su puesto de trabajo, un 11,2% menos que en 2006, en tanto que 311 fallecieron en el trayecto de su casa al trabajo o viceversa -accidentes in itinere-, con un descenso del 12,6%.
En conjunto, en el ejercicio pasado se registraron 918.457 accidentes con baja en jornada de trabajo (0,8% más) y 97.381 siniestros 'in itinere' (+6%). Los accidentes leves con baja en el puesto de trabajo sumaron 908.992 en 2006, un 0,8% más, y los graves alcanzaron los 8.624, un 0,8% más.
Para CC.OO., los datos ponen de manifiesto un "importante logro" que hay que saber valorar y que confirma la tendencia a la reducción de la mortalidad en el mercado laboral español iniciada en ejercicios anteriores, ya que el total de accidentes mortales registrados en 2007 supone un descenso del índice de mortalidad hasta los 5,2 fallecidos por cada 100.000 trabajadores desde los 6,1 registrados en 2006.
A juicio del secretario confederal de Medio Ambiente y Salud Laboral del sindicato, Joaquín Nieto, esto demuestra el efecto de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales y el consecuente incremento de la presión a las empresas por parte de los sindicatos y de la Justicia, que ha aumentado los procedimientos penales incoados por delitos en el ámbito laboral.
Así, el registro de este tipo de procedimientos ha pasado de los 154 procesos en 2004, a los 204 en 2005 y a 487 en el 2006. "Hemos conseguido que la Justicia empiece a mirar de frente este problema", indicó Nieto
enfermedades ocultas En cuanto a las enfermedades profesionales, CC.OO. denunció la falta de registro de los datos referentes a esta materia, ya que las cifras contabilizan sólo 15.843 nuevas casos en 2007, cuando, según Nieto, ascendieron a 91.296 durante todo el ejercicio.
Asimismo, el sindicato denunció que las cifras no incluyen las muertes derivadas de una enfermedad profesional que ascienden a un total de 16.115 trabajadores fallecidos. Unos 9.500 óbitos se deben a tumores cancerígenos malignos, unas 3.500 a enfermedades cardiovasculares, 2.000 a enfermedades respiratorias y unas 1.500 a otro tipo de enfermedades. |