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Las Bolsas europeas sufrieron ayer un desplome generalizado. Foto: efe |
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El miedo a la recesión se trasforma en pánico inversor y desploma la Bolsa
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Los grandes valores, como Iberdrola, Santander y BBVA, fueron los más afectados por los recortes.
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B. Sotillo
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bilbao. El miedo de los agentes económicos a que Estados Unidos entre en recesión se convirtió ayer en pánico y acentuó la tendencia bajista que registra la Bolsa estatal desde que comenzó el año provocando un desplome generalizado de los mercados europeos. El Ibex-35 perdió ayer un 7,54%, en la que es la tercera mayor caída de este índice, y cerró por debajo de los 13.000 puntos -en 12.625,8-, con lo que ha perdido casi 2.600 puntos -un 17%- desde que comenzó 2008.
El desplome de ayer es el tercero más graves del Ibex-35, sólo superado por la bajada del 7,76% en 1987 como consecuencia del 'crack' o 'lunes negro' de la Bolsa de Nueva York y la del 8,49% a raíz de la crisis política desatada en la URSS en 1991, mientras que para encontrar el nivel de los 12.500 puntos como soporte es necesario retroceder hasta el 21 de septiembre de 2006 cuando el selectivo marcó 12.476 puntos.
Aunque muchos expertos consideran que los mercados están dejándose llevar por "una espiral de pesimismo injustificada", lo cierto es que la sesión de ayer no ha hecho más que acentuar una tendencia muy marcada desde que los datos macro internacionales indican una ralentización económica y se empezaron a constatar las consecuencias de la crisis subprime. Así, lo que en las últimas semanas era simplemente "un ánimo pesimista", ayer, con Wall Street cerrado por la conmemoración de la muerte de Martin Luther King y la reacción bajista del viernes a las medidas anti-crisis propuestas por Bush como referencia, se convirtió en "una espiral de pánico" que afectó prácticamente a todos. Los grandes valores resultaron muy afectados por los fuertes recortes de ayer: Iberdrola fue la más castigada del Ibex-35, con un retroceso del 12,58%; Santander cerró con pérdidas del 9%; BBVA cedió un 6,98%; Repsol cayó un 9,71% y Telefónica, un 6,87%
Después de la Bolsa del Estado español, ayer la mayor caída la registró Francfort, con un 7,16%. París bajó un 6,83%, Londres un 5,48% y Milán un 5,17%.
La explicación a la caída a plomo de la Bolsa se encuentra en que el viernes pasado la Bolsa de Nueva York cerró con sus principales indicadores en rojo, después de que el presidente George W. Bush presentara su plan de reactivación económica para afrontar la amenaza de recesión, y que no logró inyectar optimismo a Wall Street. Así, el miedo gestado en Estados Unidos y digerido esta pasada madrugada en las Bolsas asiáticas, llegó ayer a Europa convertido en una ola de pánico que arrasa la confianza de los inversores con efectos devastadores en los sectores financiero y asegurador.
El temor a un debilitamiento de la economía de la zona del euro también arrastró la cotización de la divisa europea, que perdió la marca de los 1,45 dólares por primera vez en lo que va de año.
La economía real también pagará
Lo que nació, la bolsa, para ayudar a financiar a las empresas ha tomado vida propia hasta el punto que la economía financiera ha superado ampliamente a la economía real. Los excesos de los últimos cuatro-cinco años en los mercados financieros, con los hedge-funds especulando sin control, han traído esta crisis. Los mercados bursátiles se han sobredimensionado hasta un punto tal que ya difícilmente proyectan una imagen real de la situación de una empresa pero sí pueden anticipar efectos económicos. Y parece el caso. Ahora la crisis de la bolsa tiene una base real más allá del miedo a una recesión en EE.UU. y su posible impacto para el conjunto de la economía mundial. La verdad es que refleja una realidad: los bancos han cortado el crédito y las empresas reducen su actividad y ganan menos. Y en este escenario, el ciudadano también acabará pagando la factura porque el dinero, miedoso por naturaleza, se retrae. Aunque ello fomentará el ahorro, algo positivo, el que el consumidor evite renovar el automóvil o el televisor con la alegría pasada va a acabar afectando a la economía real en próximos meses. >X. A. |
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