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La haurreskola de Bedia ha podido abrir sus puertas este curso. Foto: J.J. |
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Orozko duplicará el número de aulas que tiene la haurreskola
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Al igual que ocurre en el centro de Igorre, en la actualidad hay niños que se quedan sin plaza.
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J. Jobajuria
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Orozko. El aumento de población que está registrando el valle de Arratia en los últimos años ha posibilitado que la mayoría de municipios que lo componen cuenten en su haber con las tan solicitadas haurreskolas. A veces, la demanda incluso supera la oferta. Es el caso de Orozko donde algunos padres han inscrito a sus pequeños en una lista de espera al encontrarse con todas las plazas cubiertas.
Para evitar que esta situación vaya a más en años próximos dado "el alto índice de natalidad en el municipio", el Ayuntamiento ya ha anunciado la inclusión de una partida en el presupuesto de este año para habilitar dos nuevas aulas: una para los más pequeños y otra para los niños de entre uno y dos años. Aunque, a priori, los que se han quedado sin plaza tendrán que esperar ya que desde el Consistorio estiman que estos nuevos espacios tal vez no estén listos hasta el año que viene.
La apertura este mes del periodo de matriculaciones, ha dejado patente que Orozko no es un caso aislado. Igorre sufre el mismo problema. Cubiertas veinte plazas, sólo quedan tres vacantes que se llenarán con prontitud teniendo algunos padres que matricular a sus hijos en centros de municipios del entorno debido a un problema de saturación que de momento no ha llegado al resto de la comarca donde lo esperan para los próximos años.
En Lemoa, la haurreskola situada en las escuelas acoge a 24 niños distribuidos en tres aulas quedando diez plazas libres. El centro de la calle Telleria de Dima ha cubierto 9 de las 18 plazas con las que cuenta. Zeberio sólo dispone de una plaza libre en su haurreskola y tres son las vacantes a cubrir en la de Zeanuri a la que asisten 18 niños, algunos de municipios cercanos como Artea o Areatza que no cuentan con instalaciones de este tipo.
El caso de Bedia es quizá el más representativo de este aumento de población. A pesar de que muchos padres deciden matricular a sus hijos en municipios donde puedan continuar su educación tras cumplir los dos años, la haurreskola de Bedia ha podido abrir este año sus puertas superando con creces el mínimo de tres alumnos que exige el Gobierno vasco. Una tónica que esperan seguir en el futuro gracias a la llegada de nuevos vecinos. |
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