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El Museo Balenciaga de Getaria, durante las obras de construcción que se están demorando más de lo deseable. |
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Un museo cosido a retrasos
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El Museo Balenciaga de Getaria se enfrenta a su enésima posible demora por la convocatoria de las elecciones generales el 9-M. El Ministerio de Cultura debe preparar con urgencia un borrador sobre la 'nueva' Fundación. Texto y foto R. Plaza
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SI algo no necesita el Museo Balenciaga, en Getaria, es que su construcción se dilate más. Pero ésa parece la posibilidad más firme si la celebración de elecciones generales -convocadas para el 9 de marzo- interfiere en el proceso. El Ministerio de Cultura, responsable de preparar el borrador de la refundación de la Fundación Balenciaga -la fórmula elegida para incorporar a las instituciones vascas y empezar una nueva etapa-, podría tener que paralizar esta tarea hasta que se disipe si Zapatero seguirá en el poder o si Rajoy le relevará en La Moncloa.
Los plazos se estrechan, puesto que el Ministerio aún tiene que elaborar el borrador a partir de la información enviada por la Fundación y, posteriormente, convocar una reunión del Patronato para presentar el documento. Esto exigiría comportarse con la máxima urgencia para evitar un nuevo retraso, que se sumaría a la larga lista de demoras que ha sufrido el proyecto, las más grave en los últimos meses.
Hace ahora un año, Aralar denunció públicamente las presuntas irregularidades en el Museo Balenciaga de Getaria, dedicado al célebre modisto. Pero la prehistoria del museo retrocede a principios de los años 80, cuando Mariano Camio, principal promotor del proyecto y al que ahora se dirigen las acusaciones de mala gestión, ejercía de concejal en Getaria -después fue elegido alcalde, cargo en el que permaneció 16 años- y propuso acomodar el museo en el palacio, como se conoce familiarmente en Getaria a la casa Berroeta Aldamar, propiedad de la reina de Bélgica.
El primer avance serio tuvo lugar en 1987, cuando se organizó un desfile en el Palacio Miramar. "Entonces nos dimos cuenta que Balenciaga era la palabra mágica: abría todas las puertas", recuerda Camio. Esto supone un salto en el proyecto. "Nos llevó a un replanteamiento: ya no podía ser un museo local, sino un proyecto internacional", indica el ex alcalde. Se creó la Asociación Pro Fundación Balenciaga. Ya entonces, Hubert de Givenchy -actual presidente de la Fundación y discípulo del modisto- cede su "gran colección" para el proyecto. En 1990 el Gobierno vasco también adquiere una colección de Ramón Esparza, natural de Lesaka y estrecho colaborador de Balenciaga.
argilagos En 1993, el arquitecto cubano Julián Argilagos abre la galería de arte Hemen Art en Getaria. El Ayuntamiento le cede el local a cambio de que hiciera doce exposiciones anuales, la mitad de ellas "con artistas del país". Dos años después, Argilagos dedica una exposición a Balenciaga, muy atrevida, vinculando la alta costura con las cajas de pescado. "Fue una exposición fantástica que se hizo sin medios. Se la quisieron llevar a Niza y estuvo en la Academia de España en Roma, Burgos y Valladolid". Es el acicate para que el arquitecto cubano se vuelque en el modisto de Getaria.
Camio sigue defendiendo a su arquitecto. "Estaba considerado el mejor alumno del doctorado de la cátedra Gaudi", asegura. "Le debo mucho a este señor", quien, siempre según Camio, hizo el anteproyecto "gratis", sin garantías de que fuera a hacerse realidad. La idea inicial de Argilagos fue hacer un museo subterráneo, pero los técnicos lo desaconsejaron por la humedad. En 1998, se celebró una reunión en Madrid entre la entonces ministra de Cultura, Esperanza Aguirre, Joxe Joan González de Txabarri, que entonces era parlamentario, Argilagos y Camio. "Le presentamos el proyecto y le gustó", recuerda.
ayudas Así llegaron "los primeros dineros": cien millones de las antiguas pesetas. En 1999 se creaba la Fundación Balenciaga. En este punto, Camio puntualiza. "No se hizo la elección (de Argilagos) a dedo, como se ha dicho, sino que el proyecto es anterior a la Fundación, las instituciones no decidieron hacer un museo ni convocaron un concurso", recuerda.
Camio rebate, sin embargo, las acusaciones concretas que contienen la denuncia conjunta de la Fundación Balenciaga y la sociedad pública Berroeta Aldamar, de la que dimitió de sus cargos de vicepresidente y gerente, respectivamente. Sus abogados le han recomendado guardar silencio, hasta que se conozca la resolución del fiscal jefe de Gipuzkoa.
En diciembre, el Ministerio de Cultura deniega la subvención de 1,4 millones de euros necesaria para la supervivencia económica de la entidad de carácter privado. El Patronato se reúne en enero en Madrid y asisten como invitados la Diputación y el Gobierno de Gasteiz. La refundación se erige en la fórmula más probable para que las instituciones vascas se incorporen como patronos y que todo empiece de cero. Una vez más. |
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