aCUDIR a las compras es para muchos un suplicio, pero lo es aún más la vuelta a casa. Kilos de carne, pescado y demás productos convierten el camino de vuelta en una odisea para muchos imposible y, sin duda, el peso de la fruta y la verdura se lleva la palma. Se trata de un producto perecedero que protagoniza las compras diarias y que en ocasiones, tras ser adquirido, no tiene la calidad deseada. Estas dos situaciones ya se pueden evitar gracias a la idea que ha tenido Luis Ruiz, propietario junto a su hermano de las fruterías Osuna, y que consiste en dejar a sus clientes probar la fruta y, además, transportársela hasta su casa.
Luis trabaja en el antiguo negocio familiar que desde el año noventa vende fruta en Alameda San Mamés. Desde hace cuatro años decidió encargarse de la frutería y modernizarla tanto en infraestructura como en servicio al cliente. Un gran rótulo recibe desde entonces a los clientes, invitándoles a probar la fruta antes de comprarla. "Yo siempre he dado la fruta a probar, pero decidí poner los carteles para que la gente lo supiera. No es algo muy habitual en las fruterías", explica Luis, a quien no le importa abrir un melón sólo para que lo pruebe un cliente. "Si estás aquí quince minutos comprando sales desayunado", bromea.
Asegura que el 90% de la fruta pasa por sus manos "caja por caja y pieza por pieza", y se muestra convencido de que su frutería alberga "la mejor relación calidad-precio de todo Bilbao". La realidad es que, en muchas ocasiones, la fruta no tiene la calidad deseada, y los compradores lo saben después de haberla comprado. "A veces abro la fruta para que la prueben y después no compran, pero de eso se trata, de que si no les gusta no se queden con ella", afirma.
Catar la fruta no es la única facilidad que ofrecen las fruterías Osuna. "Llevamos casi diez años llevando la fruta a domicilio y se ha notado que la gente viene más". Asegura que este servicio surgió porque los clientes lo demandaban, y está convencido de que es algo que probablemente se vaya extendiendo. "Venir a la frutería supone cargar con kilos, compres lo que compres. No es como acudir a la charcutería", comenta el propietario.
El servicio a domicilio es totalmente gratuito, y muchos hosteleros han decidido contratar los servicios que ofrece Luis. "La verdad es que nunca he hecho publicidad y la gente me conoce del boca a boca, aunque supongo que los rótulos me habrán ayudado a darme a conocer", explica.
Petri Campo regenta un bar cercano a la frutería y desde hace tres meses es clienta de Luis. "Me gusta probar lo que compro, porque yo también tengo que ofrecer calidad a mis clientes", dice. Raúl también es cliente de la frutería Osuna, y aunque no se considera un gran consumidor de fruta asegura que, cuando compra, le gusta ir allí. "Tiene fruta original que no es de aquí, y además siempre está fresca. Yo creo que los servicios que ofrece han hecho que venga mucha gente". |