deusto 1
LEIOA 1
DEUSTO: Areitio, Guti, Alvaro, Pérez Aller, Goros, Txemi (Min. 64, Mariano), Agustín (Min. 73, Rubén), Unai (Min. 80, Aritz), Koldo, Suso y Egoitz..
LEIOA: Iker, Rober, Erlantz, Ramos, Goiri, Miguélez, Macías, Casado, Basterra (Min. 92, Urrotz), Arnaiz (Min. 77, Iker) y Cristian.
Goles: 1-0: Min. 11; Txemi. 1-1: Min. 54; Erlantz.
Árbitro: Lavín. Expulsó a Cristian (Min. 46), por doble amarilla.
Incidencias: Buena entrada en Etxezuri para presenciar el encuentro entre dos equipos con aspiraciones. LEIOA. El Leioa sacó petróleo en Etxezuri gracias a su empate en Deusto ante un equipo local que tenía controlado el partido, con el 1-0 a favor y un jugador más.
Los entrenados por David Movilla aprovecharon una falta lejana colgada por Casado, y peinada de forma magistral por Erlantz, para establecer la igualada en un encuentro que los bilbainos no supieron cerrar a tiempo, ni antes ni después del tanto visitante, a pesar de sus múltiples y claras oportunidades de gol.
Los tomateros arrancaron con fuerza. Y acertaron en su primera aproximación al área rival. Un ataque bien llevado por el incombustible Suso fue culminado por Txemi, con un gran trallazo cruzado desde la frontal. Todo marchaba según el guión previsto por el técnico local Victor Llopis en la pizarra y el Deusto se sentía cómodo sobre el terreno de juego cediendo la iniciativa a su rival.
A pesar de ello, el Leioa se repuso bien del golpe, recuperó el mando en el centro del campo y dispuso de tres francas oportunidades para empatar, en sendos remates de Basterra, Goiri y Cristian. Los visitantes mandaron tras el gol; si bien es cierto que Koldo perdonó el 2-0 poco antes del descanso y de que los foráneos se quedaran con diez jugadores.
En la reanudación, y tras el afortunado empate del Leioa, el Deusto tardó en reaccionar y los visitantes no pasaron excesivos apuros para conservar su preciado botín hasta los minutos finales, en los que nuevamente los bilbainos fallaron claras ocasiones de gol.
Sobre todo en una contra mal llevada por Egoitz cuando tenía solo a Suso y en una vaselina del propio Egoitz que se fue fuera.