iruñea. Osasuna vivió ayer una jornada de indignación contenida por la injusticia sufrida en el partido contra el Sevilla, así como de reflexión para analizar lo ocurrido e intentar reducir al mínimo las sanciones que pueden sufrir Ziganda, Goikoetxea y algún jugador por los sucesos y las expulsiones que hubo en el campo.
Como se recordará, Osasuna padeció una de las mayores injusticias arbitrales de la temporada, y al final del choque se originó una trifulca entre técnicos, jugadores y empleados en la que fue necesaria la intervención de los guardas de seguridad. Al final del choque, Ziganda se adentró al terreno para criticar a Iturralde González su actuación. Ahí se inició la bronca, ya que el delegado del Sevilla, Cristóbal Soria, insultó a su vez a Ziganda, quien respondió zarandeándole. Luego intervino Goiko y los guardas de seguridad; se produjo la agresión de Duda al preparador físico de Osasuna, Viela; el lanzamiento de Adriano de una botella de agua a Azpilicueta, los lanzamientos de objetos del público, los empujones y los cruces de insultos
Según el acta arbitral, los hechos fueron más concisos. Aunque fue el único acta que no colgó la Federación en su web, en ella Iturralde González informa de que a Javi García lo expulsó en el minuto 87 "por doble amonestación", viendo la segunda amarilla por el siguiente motivo: "jugar el balón con la mano cortando la posibilidad de ser jugado por un adversario". El club estudiará hoy las imágenes de esa jugada y es probable que presente alegaciones a la segunda tarjeta para que pueda jugar el domingo en el Camp Nou.
En el mismo acta, Iturralde González afirma que el comportamiento del público fue "normal", obviando el lanzamiento de objetos. Respecto a Ziganda y los incidentes finales, el árbitro afirma lo siguiente: "En el minuto 53 amonesté al entrenador de Osasuna por hacer observaciones a decisiones mías". "Al término del partido y todavía dentro del terreno de juego -añade-, me comunica el árbitro asistente número dos (Rafael Guerrero) que Ziganda agarró del cuello al delegado del Sevilla, Cristóbal Soria, zarandeándole. De igual forma, el segundo entrenador de Osasuna, Juan Antonio Goikoetxea, interviene en esta confrontación debiendo ser sujetado". Sobre el resto de incidentes, sólo recoge que "Adriano lanzó una botella de agua al jugador de Osasuna Azpilicueta". |